Narra Evangeline —Es un chico muy guapo, debiste verlo, Eva; sus ojos, sus pestañas, su boca, es… Dios, que decir de su cuerpo, estaba jodidamente perfecto; hasta su costumbre de moverse el cabello dos minutos le quedaba muy bien. En resumen, parecía sacado de una revista. Estaba frente a Kate, miraba como movía su boca y las expresiones de su rostro, pero no podía escucharla, estaba perdida en mis pensamientos. Mordí mis labios sutilmente al recordar ese beso; aún parece irreal, que él me tomara de esa manera y capturara mis labios. Esa escena se repetía una y otra vez en mi cabeza, a pesar de lo intenso que fue todo; lo podía recordar a detalle. Solté un suspiro y toqué mis labios con mis dedos, recordé su mano en mi nuca y su cuerpo pegado al mío; prácticamente no hice nada, no pude

