Narra Aarón —Es la chica de la otra noche, su nombre es Evangeline; necesito que te quedes con ella por unos días mientras soluciono algunos problemas en casa. —¿Qué pasó exactamente? —responde Débora. —Te explicaré luego, solo llámala y dile que vaya contigo; luego iré por ella. Te enviaré su número. —Está bien. —Gracias, Débora, te debo una. Estaba más tranquilo porque sabía que Evangeline estaría a salvo, verla irse de esa manera me destrozó, ella no tiene a nadie más que a mí en esta ciudad, estaba jodidamente preocupado. En casa las cosas eran un completo caos, por un lado, mi hija incontrolable y por el otro la angustia de saber que Evangeline estaba allá afuera completamente sola. Era obvio que las cosas no salieron como esperaba, la reacción de Kate se fue más lejos de lo

