Narra Kate Estar en la mansión encerrada me genera un efecto negativo, es como si sintiera que las paredes con el paso de los días se acercaran más a mí, haciendo que este lugar sea demasiado pequeño. Siento que estar todo el tiempo aquí no sirve de nada, esto de “cuidar” a mí padre no resulta, no puedo saber qué hace luego de salir de la mansión, no sé si realmente esté en su trabajo, no tengo certeza de si aún ve a esa cualquiera. Tenía un extraño sentimiento en mi pecho, era angustia o nervios, no tengo idea; me siento demasiado ansiosa. Salí de mi habitación y verifiqué que él aun estuviera dormido, abrí cuidadosamente la puerta de su cuarto y no lo vi en su cama. Eso enciende mis alarmas, corrí a su baño y no estaba, mi respiración se torna agitada y mi cuerpo se hace cada vez más

