Capítulo 13. Volvemos al juego

3638 Words
La vida te presenta cosas, para aprender, esas que nunca conociste, y que nunca habrías conocido tan fácilmente, te permite descubrir la verdad siempre de alguna manera, te enseña a comprender la razón por la que suceden las cosas, al principio, odiaba al ser capaz de crear estos añillos malditos, pero ahora comprendo con mayor claridad el por qué fueron creados, si es cierto que tal vez yo hubiese hecho las cosas de manera distinta, esa chica Mey no tuvo una idea tan descabellada después de todo, solo quería y pensaba en ayudar, y sin darse cuenta llenaba la vida de otros de esperanza, y a nosotros los portadores nos mostraba un camino, uno el cual pudiéramos seguir uno en el que pudiéramos hacer las cosas por el bien de los demás.   Blaze nos presentó una historia impactante, escuchamos esa larga conversación que cambio nuestra vida, nuestra manera de pensar, que nos mostraba un nuevo rumbo, nos daba una nueva misión, la de destruir todas y cada una de esas criaturas creadas por Zil, y así poder debilitarlo y acercarnos un poco a su destrucción y al final de esta guerra con ese demonio, logrando así una gran victoria, no quería confiar en Blaze sentía que nos ocultaba algo, no parecía ser una persona de fiar, toda su historia aunque convincente, sentía que estaba incompleta, pero Maya confiaba ciegamente en él, y Michael parecía también creerle, quería evitar lo mayor posible pensar en ese sujeto, por ahora debía de utilizarlo, hasta poder confiar en él lo necesitaría para dos cosas importantes, la primera destruir esa criatura tan poderosa que los propios cazadores no pudieron hacerle frente el Leviatán y segundo encontrar ese clavo de la cruz de cristo que utilizaré para derrotar a Zil. A pesar del corto tiempo que estuve en esa cabaña, descubrí muchas cosas, pero aún continuaban existiendo muchas interrogantes, muchos temas de conversación que me hubiese gustado compartir con ese anciano, pero debíamos de regresar, necesitábamos regresar, había pasado algo de tiempo que no sabíamos nada de Zil, no había visiones, y eso nos preocupaba, acaso ¿se escondió? O ¿se estará tratando de recuperar? ¿ya habrá escogido a su próxima víctima? Muchas preguntas recorrían no solo mi mente sino también la de mis hermanos.  Salimos de la cabaña, me acerque a las tumbas a despedirme de Ana, aunque aún recodaba sus palabras, ten mucho cuidado con ese sujeto, no es lo que aparenta. Quizás por esas palabras el confiar en él se me dificultaba mucho, retornamos por el mismo camino que habíamos tomado cuando veníamos hasta acá, muchos de las almas perdidas nos observaban por el camino, algunas parecían seguirnos, pero ninguna pedía ayuda, ninguna quería ser ayudada, eso nos facilitaba el camino imagínate sin hubiésemos tenido que ayudarlos a todos habían más de cien muerto en el bosque, no terminaríamos nunca, por lo que nos dispusimos llegar pronto al auto, entramos y nos sentamos, analizando un poco toda esa información y allí volvió todo, los anillos empezaron a brillar, ¿no puede ser? ¿ya Zil volvió a juego?  Despertamos en un lugar oscuro, sentí que por fin las cosas volvían a la normalidad, me hizo recordar la primera vez que entré en una visión, con esa pequeña niña; al final del camino se encontraba esa tenue luz, que alumbraba con fuerza, eso me hacía sentir bien todo ocurría como antes, pero se notaba una diferencia a las otras veces, los chicos estaban a mi lado, caminamos juntos a la luz, y llegamos a un comedor, ¿un comedor? ¿Por qué no una entrada Escuchamos un ruido caminando en el tejado, nos detuvimos y levantamos la mirada examinando el sonido, notamos una sobra, parecía una persona, pero no tan grande, está caminaba con tranquilidad parecía buscar a alguien, o algo, empecé a seguirla, pero en un instante la perdí de vista.   - ¿Qué se hizo? ¿lograste ver qué tipo de criatura era? Me preguntaba maya. - Lo lamento, pero no, solo logre ver lo mismo que ustedes, una sombra caminando… respondía con tristeza. - Es cierto, me hubiese gustado saber de una vez a que nos enfrentaremos, pero no podemos perder la esperanza, aún debe continuar en la casa, solo no debemos dejar de buscar… se expresaba Michael.  Decidimos dividirnos por todo el lugar, fue una decisión apresurada, pero mientras no mostráramos que nos encontrábamos allí, estaríamos bien, llegue a una habitación, era grande, y se encontraban aproximadamente una treinta camas dentro, la examine a fondo buscando la criatura, escuche voces acercándose, y en poco tiempo comenzaron a entrar niños, riéndose, parecían felices, y cada uno acostándose en una cama, se notaba que se preparaban para dormir, una mujer venia tras ellos, era una monjita, tomo una silla, un libro y se sentó a leer un cuento. Fue lindo presenciar esa escena me recordó tiempos de cuando era un niño, por un momento olvide lo que estaba buscando.  Me senté sonriendo, escuchando el cuento, oí a la monjita decir, niños es hora de dormir, y comenzar a cantar “duérmanse niños, duérmanse ya, que viene el Coco y los comerá” me sentía en mi niñez mi madre también me cantaba esa canción cuando no quería dormir, luego de cantar, la monja salió de la habitación.  Me quede un rato allí, me sentía algo nostálgico, y de verdad estaba tan concentrado en esos chicos que no recordaba cual era mi trabajo, todos parecían dormir, y me dispuse a irme cuando escuche la voz de uno de los chicos.    - Wilson, no puedo dormir, no tengo sueño que hago… se expresaba uno de los niños. - Haz silencio Roger, y duérmete, sabes que si no lo haces el coco te va a llevar y luego te va a comer. Hablaba Wilson. - si eres tonto, no crees de verdad en eso, el coco no existe, eso nos lo cuentan solo para que nos portemos bien… continuaba dando su opinión Roger. - Pues si es real o no, no quiero comprobarlo, así que seré un buen chico y me iré a dormir, buenas noches... terminaba de expresarse Wilson mientras se arropaba con las sabanas hasta la cabeza. Seamos sinceros casi nadie en este mundo cree que este ser, sea real, al menos yo nunca creí en el coco, yo de pequeño pensaba exactamente igual que Roger lo hacía, solo lo decían para que lográramos portarnos bien, todos parecían dormidos incluyendo a Wilson, y yo aun sin comprender el por qué continuaba en el mismo lugar, me dispuse ahora si a marcharme y volví a escuchar la voz de Roger.  - Estos idiotas de verdad se creen esas historias del coco, ¿acaso tienen la mente tan pequeña? tendré que darles un buen susto… se expresaba mientras sonreía.  Comenzó a levantarse de su cama lentamente, y se escuchó un rasguño en su ventana, como si unas garras afiladas hubiesen pasado por allí, voltee rápidamente pero no logre ver nada, Roger había hecho exactamente lo mismo que yo, lo vi un poco alterado parecía haberse asustado un poco, una sombra bajo desde el techo, cayendo a la cama, como si algo hubiese sido arrojado, solo sentí el impacto de golpe al caer, pero no notaba nada. ¿Qué diablos sucede aquí? Comencé a preguntarme, luego del impacto de la sombra Roger se asustó, regresando a su cama tapándose con las sabanas por completo, pero en segundos algo golpeo con fuerza su cama desde abajo, empecé a buscar desesperadamente el rostro de Zil en algún lugar, pero no lo encontraba, de estar, se había ocultado muy bien, o acaso ¿esta criatura no es de las creadas por Zil. Unas manos como con fluidos pegajosos, y asquerosas salieron de debajo de la cama, por ambos lados, parecían querer abrazar al pequeño Roger, quien se notaba temblando, una de las manos empezó a arrastras la sabana lentamente, quería quitársela, y aunque Roger hacia fuerza para que no se la quitaran, no podía evitarlo.La sabana rodo mucho dejando así su rostro al descubierto, Roger lloraba, lloraba mucho, una mano continuaba arrastrando la sabana mientras la otra se posaba sobre la cabeza del niño, parecía acariciarlo, comenzaba a moverse desesperadamente, se tambaleaba de lado a lado buscando la manera de soltarse hasta que lo logro, al hacerlo corrió al rincón de la habitación.   Esas manos tenebrosas retornaron bajo de la cama, ese pequeño niño estaba horrorizado, y aun así no sé de donde saco tanta valentía, camino poco a poco para asomarse debajo a ver que había allí, solo podía pensar en “no te asomes, no te asomes” pero este continuaba con mucho valor, me asome junto a él, también quería o necesitaba descubrir que criatura era, pero no había nada, había desaparecido, el niño comenzó a reír, daba la impresión de burlarse de él mismo, creo que comenzó a creer que todo fue producto de su imaginación, se levantó y se dirigió al baño, esa sombra del tejado no lo dejaba solo, solo podía observar como acompañaba al chico a todas partes incluso al baño.     Me acerque a la puerta del baño, estando al pendiente de esa sombra, ¿de verdad no lo nota? Me preguntaba internamente, el chico salió y regreso a la habitación, parecía tener crema dental en su mano, lo escuchaba decirse que les echaría a todos sus compañeros, pero cuando llegó, observo una silueta de una persona acostada en su cama, se detuvo de inmediato, no quería dar un paso más, hasta que al parecer se le vino a la mente, que era uno de los chicos jugándole una broma.   - Wilson basta de bromas, no es gracioso vete a dormir… se expresaba un poco preocupado.  Pero la silueta no se movía, volteo su mirada a la cama de Wilson el cual dormía profundamente, su cuerpo comenzó a temblar, dando pasos lentos hasta llegar a su cama, esa criatura que estuviera allí, se encontraba arropada hasta la cabeza, igual que él lo estaba hacia un rato, comenzó a jalar la sabana poco a poco, sintiendo que también hacían fuerza para que no la quitara, el necesitaba ver el rostro de lo que hubiera allí, no sentía que la sabana salía así que la jalo fuerte de un golpe, supongo que el mismo miedo lo hizo actuar de esa manera.  Pero no había nadie, la cama estaba vacía, camino hacia atrás aterrado, llegando nuevamente al rincón de la habitación, sintió de repente algo húmedo en su franelilla giro al verla y notaba algo espeso como baba cayéndole encima, levanto muy despacio su mirada, y allí estaba esa sombra una vez más, pero ahora fijamente sobre él, el chico comenzó a gritar fuertemente, pero nadie absolutamente nadie parecía escucharlo, las ventanillas de la habitación se abrieron dejando entrar una brisa fría que torno el ambiente más tenebroso del que estaba.  Se escuchó el sonido de la puerta cerrándose, corrió hacia ella tratándola de abrir pero esta ni se movía, se desesperaba aún más, corrió a la cama de Wilson e intento despertarlo, y de esta manera a cada uno de los chicos pero todos daban la impresión de tener un sueño muy profundo, yo intentaba llegar a descubrir que era la criatura como tal, pero no lograba ver su rostro, el chico asustado, por la cosa que lo estaba acechando tomo una cruz de su bolsillo, y empezó a rezar mientras cerraba los ojos esperando lo peor,, observe a la criatura desaparecer.  ¿no puedo creerlo? Lo logro, era lo que podría pensar, el chico se acercó a su cama, a pasos pausados, girando su mirada por toda la recamara, el aún no se sentía a salvo, llego a su cama, y notó que se encontraba un saco, ¿Cómo llego esto aquí? Me pregunte, mientras observaba al chico tomarlo y arrojarlo. Subió a ella y se volvió a acostar, supuse yo que ya todo había terminado que se había salvado gracias a la cruz y la oración, pero el niño seguía despierto temblando, la cama comenzó a tambalearse, se movía de un lado a otro, y cada vez con mayor potencia, ese pequeño niño se orino encima, aunque trato de ser fuerte nadie tiene tanto valor en este tipo de situación. Quería ayudarlo, pero no sabía cómo, además aún no había logrado ver la presencia de Zil, me hacía dudar de si era o no una de sus creaciones. Los bruscos movimientos de la cama se detuvieron el pobre chico tenía los ojos hinchados y rojos de tanto llorar, a causa del terror que estaba viviendo y sintiendo, escuche la voz cantando.    "duérmete niño, duérmete ya, que viene el coco y te comerá” la voz me pareció conocida por lo que gire mi rostro al instante y allí estaba al fin había aparecido, ese demonio desagradable, desgraciado y egocéntrico llamado Zil, al fin se encontraba en escena. Pero se movía rápido, solo dejando ver su silueta y que este supiera con claridad que no está solo allí, parecía tener la intención de continuar llenando de pavor a ese pequeño que de por sí ya estaba muy despavorido.    Se notó una sombra meterse debajo de su cama, por lo visto el niño también la observo, bajo su cabeza para volver a revisar, para no volver a ver nada, esto hacia que se aterrorizara más, parecía estático ahora, no quería moverse de donde estaba, sintió que alguien se sentó en la cama junto a él, y temblando giro su rostro para encontrar el saco nuevamente, ¿Cómo llego esto aquí? Pregunto, no sé si esperaba que alguien le respondiera, lo arrojó al suelo frente a él, escuchando un ruido del otro lado y al voltear el saco nuevamente se encontraba allí.  Esta vez no lo tomo, lo dejo allí bajando de su cama despavorido, esto para él no tenía explicación, mientras daba pasos lentos hacia atrás no apartaba la mirada del saco, que daba la impresión de moverse solo, y realmente lo estaba haciendo, termino cayendo al suelo, su mirada seguía fija en esa cosa, y una mano salió de debajo de la cama para tomarlo, el miedo lo estaba atormentando, terminando así de salir de debajo de la cama una cuerda, atándolo por los pies y arrastrando hacia ella, lo último que escuche fueron sus gritos desagradables. Me apresure a asomarme y ver a donde se lo había llevado, pero al asomarme debajo de su cama no había nada, solo una cama común, sin ningún pasadizo, sin ningún misterio, sin ninguna prueba de que algo ocurrió allí, Zil solamente sonreía mientras desaparecía.   Eso me dejo la claridad de que Zil estaba detrás de todo, que ya volvió al juego, y en ese pequeño lugar, mordí mis labios despertando ya mis hermanos lo habían hecho solo esperaban por mí, de hecho, no lograron conseguir mucha información.     - Bueno chicos comencemos a darnos la información que logramos obtener… Maya buscaba dar órdenes.   - Pues que les digo, no logre ver la criatura, no la conseguí después de que nos separamos, solo note lo mismo que ustedes, es una sombra. Respondía Michael.  - No es una sombra, el algo aun, peor, es el Coco, esa criatura de las que nos hablan desde que somos niños, ese ser, que dicen que se alimenta de aquellos pequeños que desobedecen a sus padres, esa es la criatura a la que estamos enfrentando. Les explicaba mis hallazgos, un poco serio.  - ¿el coco? No me digas que realmente crees en eso, es solo un cuento para niños Jeison debe de ser otra cosa, eso no puede ser real… Se expresaba Michael.  - Me decepcionas Michael, como es posible que aun te cueste entender que cualquiera cosa que pensamos que no era real, es posible en este mundo, Hablaba Maya con desilusión en su rostro.  - bueno chicos tal vez me equivoque, pero sea o no sea él, hay algo que debemos hacer desde ya, averiguar dónde queda ese lugar debemos salvar a los demás… me expresaba con angustia.  Tomé mi computadora y me puse a indagar, era el único de los tres que se notaba preocupado, y era entendible solo yo, logré ver todo lo sucedido, todo lo que está por pasar, y lo que quería evitar.   - Me quieres decir ¿Qué estás buscando? Tienes alguna pista de donde queda. Pregunto Maya al instante. - Solo busco Orfanatos en la ciudad. Respondí de inmediato. - ¿orfanato? ¿Qué te hace creer que era un orfanato? Podría de ser cualquier lugar, no precisamente lo que buscas… daba su opinión Michael. - Quizás tengas razón, pero te explico mi razonamiento, el comedor era grande por lo que había espacio para muchas personas, la casa como tal está muy ordenada, de ser cualquier lugar y tener tantos niños el desorden fuera notable, en una sola habitación habían casi treinta camas, con chicos de edades variadas, una responsable principal, que es una monja por lo que me hace creer que es la madre superiora, y todo esto me lleva a una conclusión y creo que la más evidente, es un orfanato … respondía con seriedad mientras seguía investigando .   Los dos parecían estar de acuerdo con mi explicación decidieron hacer silencio y no molestarme mientras hacia mi trabajo e indaga todo lo que podía, cuando encontré lo que pude hallar les dije:   - En toda la ciudad existen tres orfanatos. El primero queda en el pueblo vecino, es el primero que descarte, pues solo aceptan chicas, pareciera más una casa hogar, hay otros dos en pueblos un poco más distanciados de este lugar, uno en el pueblo de Mourstond según lo que dice la información es un orfanato Mixto por lo que aceptan a ambos sexos, y el otro en el pueblo de Haier, este es solo para chicos, tomando en cuenta de que solo pudimos ver chicos tenemos estas dos últimas opciones y hay que optar por revisarlas a ambas… explicaba todos los resultados de mi investigación.   - según lo que dices, solo les sucedió a chicos, eso no quiere decir que ¿podríamos descartar el orfanato Mixto e ir directo al que atiende a solo chicos? Pues creo desde mi perspectiva que obviamente ese es el lugar ¿no lo crees? Continuaba hablando Michael.   - Podría ser, es posible que tengas razón, pero también existe la posibilidad de que no lo sea, recuerda que solo logramos ver lo que estaba sucediendo, no sabemos lo que ocurrió antes o después, y ¿si las chicas ya se habían dormido? ¿si no se encontraban? El orfanato Mixto también es una opción y hay que revisarlo, no podemos dejarlo así solo por una perspectiva, recuerden que ya no podemos pensar como gente normal, ahora todo es posible. Le replicaba con mucha seriedad.  - Tal vez Jeison tenga algo de razón, pero justo ahora estoy de acuerdo con Michael, no logramos ver a ninguna chica, los tres estuvimos allí y no hubo una sola de ellas, la opción más razonable es la que este idiota propone, hay que ir al orfanato que es solo para chicos, salgamos de una vez, tratemos de salvar vidas… daba su opinión Maya. No me quedo de otra más que optar por lo que decidieron mis hermanos, después de todos somos tres y la mayoría desidia, o eso quería creer, aunque algo me decía que Mourstond quedaba más cerca, además de que se localizaba por nuestro camino, nada perdíamos, con revisar antes de continuar, y asegurar, pero Michael conducía a toda velocidad su única intención era llegar al orfanato lo antes posible. Llegamos a Haier, y de esta manera igual al orfanato, era de noche por lo que no podíamos llegar como si nada, habría que esperar que amaneciera, pero seguíamos al pendiente de Zil por lo que nos dividimos guardias por si acaso este aparecía.  aproveche el descanso para contar todo lo ocurrido en el orfanato, se notaba en ellos la misma expresión que tenía yo al ver lo sucedido con el pequeño Roger, no lograba comprender como esa criatura hizo para llevárselo por debajo de la cama, y aún más sin dejar rastro alguno.  Apenas comenzaron a salir el resplandor del sol, Michael y yo nos dirigimos directamente a la recepción del orfanato atendiéndonos una monja muy linda, quien nos llevó a hablar con la madre superiora, nos atendieron de la manera más cordial y amable posible, preguntamos por dos niños Roger y Wilson, pero en ese lugar no había ninguno con ese nombre, de verdad quería creer que no nos habíamos equivocado, pero sospeché que si cuando conocí a esa monjita y no se parecía a la de la visión.   Salí apresurado y molesto entrando al auto sin querer decirle una palabra a mis hermanos, pero no me aguante. - Les dije que fuéramos a la mixta primero, ¿no es así? Les hablaba un poco gritado la molestia era más grande que yo. - Perdón, solo seguíamos nuestra corazonada, suban al auto y vamos a allá lo más pronto posible. Se expresaba Michael mientras subía a su auto y conducía a toda velocidad. Algo me tenía muy preocupado, sentía que perdimos mucho tiempo mientras llegamos a Haier y ahora debíamos de regresar a Mourstond, nos apresuramos lo más que pudimos, pero al llegar había mucha policía alrededor, mucha gente curioseando. La prensa también se encontraba en el lugar, baje del auto preocupado me acerque al perímetro, preguntándole a un oficial que estaba cerca de allí lo que ocurría, a lo que este me respondió, uno de los pequeños desapareció anoche. Estuvo al alcance de nuestras manos y fallamos, otra vez, somos patéticos, ahora teníamos a un niño desaparecido, a una criatura hambrienta, y a Zil disfrutando todo lo ocurrido. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD