Capítulo 11. La voz del desconocido

3955 Words
La vida siempre nos da oportunidades para superarnos, nos enseña a ser mejores, a pensar mejor, a actuar mejor, a planear mejor, pero aun así perpetuaba en mí la idea de que para esa victoria habíamos hecho trampa, que no era nuestra, después de todo esa pequeña voz me había guiado por todo el camino para poder alcanzarla. Después de ver a esa criatura vuelta cenizas, Zil se marchó y aunque intentaba no mostrar el dolor que sentía, estaba herido, se lograba notar, no parecía el mismo, ¿quizás conseguimos su debilidad? Esa pregunta me resonaba mucho en mi mente, pero, ¿Cómo lo hicimos? ¿Cómo lo herimos? Después de todo, nuestro en nuestro plan no estaba plasmado hacer nada contra él, entonces ¿Cómo le hicimos tanto daño?  Estábamos muy agotados, las personas y nosotros comenzamos a regresar al pueblo se notaba la felicidad en el rostro de ellos, nosotros solo pasamos directo a nuestra habitación a dormir, ni siquiera nos dimos una ducha antes de tirarnos a la cama, sentí que no descanse nada mientras dormía, cuando desperté baje, los chicos bajaron unos segundo después de mí, tenía mucha hambre y allí se encontraban todos, totalmente agradecidos fue tanto que el hospedaje del hotel y el desayuno del día nos salió gratis.   Nos despedimos de todos, fue muy gratificante haber sido de ayuda para estas personas, nos dispusimos a marcharnos, cuando me detuve escuchando esa voz una vez más, gruesa pero sensible, que te permite creer que puedes confiar plenamente en ella. - Jeison, Jeison, Jeison, ya es hora de que nos conozcamos ¿Qué opinas? Me preguntaba esa voz, se escuchaba seria. - ¿quieres que nos veamos? Le devolví la pregunta. No escuche su respuesta. O no quise escucharla, una parte de mi aun no quería conocerla, pero la otra estaba cansada de buscarlo cada vez que lo escuchaba hablar, me detuve a intentar continuar hablando con él. - ¿te encuentras bien? ¿sucede algo Jeison? ¿alguien está por cruzar? Me pregunto Michael con inseguridad. Se notaba mi silencio con ellos, me trataba de concentrar en la conversación que tenía con esa misteriosa voz.  - Es la voz otra vez, ¿cierto? Preguntaba Maya, mirándome fijamente. Asentí con la cabeza mientras hacía señas que hicieran silencio, si, sé que fue grosero de mi parte, ellos estaban preocupados por mí, terminé de escucharlo hablar, me subí al auto y le dije a Michael. - Vámonos, Tenemos que ir a un lugar.  Saque un mapa que tenemos en el auto, tarde un par de minutos en revisarlo, y luego busque desesperadamente un marcador, señalando un lugar montañoso, ¡debemos ir allí lo antes posible!  - ¿Qué sucede Jeison? ¿Qué hay en ese lugar? ¿Por qué debemos de ir? Preguntaba Michael cada vez más desesperado.  - no hagas tantas preguntas Idiota solo sube y conduce, se expresaba Maya mientras subía al auto. Comenzamos a salir de Sol naciente, las personas del pueblo se despedían con alegría, Annet lloraba al vernos marchar, creo que nos tomó mucho cariño, y la madre de jeremías, aquel chico que había muerto creo que por dentro estaba feliz de haber ayudado a otros a que no le sucediera lo mismo que a su hijo, supongo que eso es gratificante. El camino fue largo y tedioso, muy tedioso, lo sentía eterno, en el camino Maya se notaba con mucha curiosidad y no aguanto, preguntándome todo lo que me había dicho la voz y les termine contando. - Bueno chicos, creí que no lo escucharía por un tiempo largo, o por lo menos hasta que sucediera otro ataque de Zil, pero me llamo de la misma manera de siempre, Jeison, Jeison, Jeison, y me dijo que ya es hora de conocernos, no encontraba que decirle ni responderle, así que fue tonto lo sé, pero le respondí con otra pregunta ¿quieres que nos veamos? La verdad estaba sorprendido, pues en cada ocasión en la que escuchaba su voz lo buscaba desesperadamente, y ahora él era el que me buscaba para conocernos.   - y ¿Qué te dijo después? Continuaba preguntando Maya un poco interesada. - Bueno Maya, me dijo que nos esperaba en esa dirección que nos dio, me dijo que tenemos demasiadas cosas de las cuales hablar, que estaba orgulloso de nosotros, después de todo, éramos unos Storm muy fuerte, logramos derrotar dos de las creaciones de Zil, muy pocas personas pueden hablar de ese éxito, que a pesar de que nos echó una mano, todo el trabajo fue nuestro, quizás podamos tener una oportunidad. - ¿oportunidad? Acaso habla de que podemos derrotar a Zil… Preguntaba Michael, desde que nos subimos al auto no había dicho una sola palabra.  - Pues supongo que de eso es lo que habla, eso quiero creer, y por lo visto no soy el único, el también cree que somos capaces de lograrlo, por eso quiero saber quién es, por eso quiero verlo, quiero saber lo que el sabe, y si tiene una manera de derrotar a Zil que nos lo diga, quiero saber cosas, como ¿Por qué solo me habla a mí? Me expresaba con entusiasmo… Nos detuvimos a la entrada de un bosque según la dirección que las Voz misteriosa nos había dado, solo debíamos de cruzarlo, y llegaríamos, pero no había espacio suficiente para que el auto cruzar, debíamos continuar a pie, tomamos un par de armas cada uno del auto y nos dispusimos a adentrarnos en él, estaba anocheciendo, se tornaba un poco oscuro, sin embargo, no teníamos miedo, además íbamos preparados para cualquier cosa que nos encontremos en el camino. El ambiente se sentía pesado creo que había muchas almas recorriendo el lugar, parecía tenebroso, escuchábamos pasos siguiéndonos, el lugar daba la impresión de estar maldito o embrujado, nuestros anillos estaban rojos, como si alguien estuviera listo para cruzar, pero nadie se acercaba a nosotros, solo los veíamos a la distancia.  Se percibían demasiadas personas, pero ninguna presentaba intención de cruzar, eso me preocupaba un poco, me hacía pensar si están allí por su cuenta, o porque algo no les permitía marcharse. - ¿serán almas perdidas? Preguntaba Maya con curiosidad mientras giraba la mirada para observarlos a todos. - ¿Almas perdidas? ¿de qué hablas? ¿eso existe? Le pregunto Michael mientras continuábamos el camino. - Pues sí, en el diario de papá, existía un capitulo dedicado a ellos, al parecer son aquellas personas que mueren, o son asesinadas, y que deciden por su cuenta no cruzar.  - ¿no cruzar? ¿Por qué alguien decidiría eso? Preguntaba un poco inquieto, había, muchas personas así. - Pues porque sienten que les hace falta terminar algo en este mundo, y a ellos hay que darles ese empujoncito para finalizar su proceso, es decir, hay que ayudarlos a cruzar. Me respondía con una tierna sonrisa. Mientras seguía admirando a todos los fantasmas. - ¿ayudarlos? ¿Cómo podremos hacer eso? Pregunte al instante. - Pues eso no lo sé, pero según el diario papá ayudo a varios en su tiempo como portador del anillo, supongo que los escucho hablar y llego a solucionar aquello que aún tenían pendiente, me imagino que esa es la manera de que decidan irse, ¿sabes algo? pensándolo bien ¿quizás sea un trabajo para ti Jeison? Se expresaba Maya. - Pues lo dirás en juego, pero me parece muy interesante, debe ser menos peligroso que estar al borde de la muerte, por enfrentarme constantemente a Zil ¿no lo crees? … se los decía mientras sonreía con picardía.  Aunque había muchas cosas extrañas en ese lugar, además de las personas fallecidas rondándonos todo el camino, disfrutaba el viaje, siempre quise tener unos hermanos y salir de viaje y ahora lo estaba haciendo, la oscuridad se ponía cada vez más tensa, y los mosquitos parecían disfrutar de sangre nueva, no caminábamos con tranquilidad había mucho barro, parecíamos estar en un pantano más que en un bosque. Decidimos acampar esa noche, bueno técnicamente fue una orden de Maya, pero muy acertada, se hacía casi imposible continuar el camino, sonara estúpido, pero me sentía extraño, extrañaba una visión de Zil, me preocupaba lo que estaba inventando ese demonio, lo que planeaba esta vez, si ya había atacado a alguien o si estaría por hacerlo.  Tanto pensar dificultaba mi descanso, no podía dormir, miraba fijamente mi anillo, aun de color rojo, era la primera vez que lo veo mantenerse tanto tiempo en ese color, pero tenía una explicación razonable muchos muertos estaban a nuestro alrededor, los chicos si dormían, a veces los envidiaba ¿Cómo lo hacen? Tantas cosas hacen que no duerma y ellos descansan con tanta tranquilidad. Termine escuchando una voz suave cerca de mí. - Hola, ¿eres un portador cierto? ¿podrías ayudarme?... Gire la mirada hacia mi derecha, y había una joven de mi edad, hermosa, su cabello largo y n***o brillante, su rostro tan frágil y perfecto, su voz parecía la encarnación de los ángeles.  - si, un placer mi nombre es Jeison, ¿necesitas ayuda? ¿en qué puedo ayudarte? Le hablaba mientras me levantaba. - pues Morí hace unos cinco años, y desde entonces eh estado atrapada en este lugar, necesito ayuda para salir de aquí, ¿podrías ayudarme? Verdad… continuaba expresándose ella. - Déjame intentar hacerlo, ¿Cuál es tu nombre? Le pregunte. - Gracias, Soy Ana, me respondió sonriendo. Su sonrisa me dejo idiotizado, era bella, solo pensaba en una cosa ¿Por qué me tienen que gustar las que ya están muertas? Continúe averiguando lo que ocurría. - Bueno Ana, disculpa la pregunta ¿Cómo moriste? ¿Qué te ata a la tierra de los vivos aun?  - No recuerdo con exactitud como morí, de echo creo que me asesinaron, pero recuerdo con claridad a una voz llamarme en varias ocasiones, trayéndome a estos bosques, no me acuerdo a quien encontré, solo que el camino me aterraba, sentía que me observaban, que me acechaban, que podía escuchar otras voces, que las cosas se movían, morí en este lugar, y no encuentro mi cuerpo, no sé qué le ocurrió, siento que fue sepultado, pero no por quien, requiero de tu ayuda, necesito encontrar mi cuerpo, quiero hallarlo, saber dónde está, es lo único que preciso de ti, luego de conseguirlo me marcharé, ¿vas a ayudarme? Se expresaba con una tristeza que contagiaba. Escuchaba su historia y no entendía el por qué, pero me encontraba preocupado, llegue de manera similar a ella a este bosque, por un llamado desconocido, ella murió a consecuencia, espero no tener la misma suerte, Maya estaba despierta escuchando nuestra conversación. - ¿Qué piensas hacer Jeison la ayudaremos? Me preguntaba un poco seria mientras se acercaba a mí. - ¡ya va! ¡ya va! ¿Puedes verla? Le preguntaba algo confundido. Era muy extraño que también la viera, no sé si logras recordar, pero cuando alguien está por cruzar solo el portador del anillo que hará de puente, logra visualizarlo, y escucharlo, esta vez había una diferencia la lográbamos ver los dos, o quizás los tres ¿Qué está sucediendo? Sentía que la confusión de los sucesos que han estado ocurriendo constantemente me estaba consumiendo, Michael seguía durmiendo, pero me hacía suponer que al abrir sus ojos podría observar la misma joven igual que nosotros. - Eres un idiota ¿verdad?, es obvio que puedo verla, recuerda que no está por cruzar, es un alma perdida, a esos seres podemos verlas todos los portadores… se expresaba maya mientras me golpeaba ligeramente en la cabeza. - Perdón eso no lo sabía, recuerda que apenas me entero que las almas perdidas existen, pero yo la ayudare, les pido a ustedes que continúen el camino los alcanzare cuando termine con ella, refunfuñaba graciosamente.  Ella se negó rotundamente, me encanto escucharla decir; continuamos todos o ninguno te ayudaremos, despertamos a Michael, quien mientras se levantaba nos observaba acomodar nuestras cosas, tenía una mirada de confundido, así que le explicamos la situación, deseando que entendiera a la primera, como lo pensé también estaba dispuesto a ayudarnos, nos dividimos por el bosque, pero sin separarnos mucho, todos dispuestos a encontrar donde fue sepultada la chica. Pasamos varias horas en eso, y no obteníamos resultado me estaba cansando de caminar y buscar, pero la chica linda, no se apartaba de mí y eso se sentía bien. escuche la voz una vez más. - Jeison, Jeison, Jeison, aun te sigo esperando ven. La ignore, fue la primera vez que lo hacía, pero me llamo en un momento inoportuno, me encontraba muy ocupado, Michael miro una cabaña a lo lejos parecía abandonada, estaba muy vieja y destruida, se notaba como se le caía la madera, nos acercamos lentamente, evitando hacer cualquier ruido, no sabíamos si alguien estaba allí, y debíamos de protegernos. - La joven Ana se acercó a mi sujetándose de mi brazo, y ocultándose tras de mí, parecía asustada. Reconozco este lugar, a esta cabaña llegue siguiendo esa voz, tengan mucho cuidado… se expresaba con un poco de pánico en su voz.  Salió un anciano de la cabaña, debía de tener unos Ochenta y tantos años de edad, le costaba caminar por lo que lo hacía muy lento, se notaba que se esforzaba para hacerlo nos miró fijamente a todos examinándonos detalladamente, dejando al final su mirada estática en mí. Diciendo. - Te estaba esperando Jeison Storm, llegue a pensar que ya no vendrías. Reconocí la voz al instante, era esa voz que tantas veces me había llamado, lo había encontrado, pero sentía en mi pecho que algo andaba mal recordaba la historia que Ana nos había contado, algo la llamo y murió, y ahora decía que conocía la cabaña que estuvo allí, ¿qué tan peligroso puede ser ese anciano? - Este hombre, esa persona la he visto antes, ¿pero no logro recordar dónde? Se expresaba Ana un poco preocupada. Daba la ligera impresión de que el anciano no podía verla ni oírla, eso era bueno, porque si conocía a la mujer y él era peligroso, podríamos estar en mayor peligro, nos pidió que entráramos a la cabaña, mientras caminaba hacia dentro con mucha lentitud, nos negamos rotundamente, pues teníamos que ayudar a Ana primero. - Que es tan importante, como para que me desprecien mi hospitalidad, Y creen que ¿puedo ayudarlos con eso? ¿Qué buscan? Nos preguntó. - Tal vez pueda ayudarnos, estamos Buscamos el cuerpo de una joven que murió en el bosque, su nombre era Ana. Le explicaba la situación Maya. Michael y yo la miramos fijamente, con ese rostro de ¿Qué te sucede? Yo evitando que el supiera de la joven y Maya Hablando con tanta tranquilidad. ella parecía confiar en el anciano. - ¿Ana? No sé si es su nombre, hace unos cinco años conseguí el cuerpo de una joven al parecer fue mordida por una serpiente y murió la sepulte en la parte de atrás de la casa, puedo llevarlos allá si lo desean. Continuaba hablando el anciano. - Todos nos dirigimos al lugar mencionado, estábamos preparados para defendernos si algo ocurría, al llegar vimos muchas tumbas, muchas personas murieron y todas sin nombres, eso me preocupo aún más, ¿Quién es este sujeto en realidad? Ana comenzó a revisar todas las tumbas y regreso a mí sonriendo.  - Estoy muy agradecida contigo, dejar de lado tu misión para ayudarme, eso no lo hace cualquiera, mi cuerpo está en una de estas tumbas, mi cuerpo se mantiene muy bien, parece magia, al menos alguien se preocupó por mí y me sepulto, se expresaba con mucha alegría Ana. - Fue un placer ayudarte. Espero descanses en paz. Le replicaba a su conversación con otra sonrisa. Se dispuso a cruzar, pero antes de marcharse se acercó a mi oído diciéndome unas simples palabras, ten mucho cuidado con ese sujeto, no es lo que aparenta, intente que me contara más, pero se despidió y cruzo, me sentí triste cuando se marchó, creo que le agarre un poco de cariño en las horas que estuvimos trabajando juntos, espere unos segundos a sentir el dolor, pero no sentí nada, fue extraño. - ¿Qué sucede? ¿Dónde está el dolor del sufrimiento de Ana? ¿Por qué no siento nada? Preguntaba algo angustiado. Michael y Maya se preocuparon al verme, eso nunca nos había ocurrido a ninguno, tenía que haber sufrido su dolor, y no lo hacía, eso era nuevo para todos, casi nadie muere en paz y ella al parecer murió a causa de una serpiente, tuvo que haber sufrido almenos a causa del veneno, ¿no? - No te preocupes chico, la persona que acaba de cruzar de seguro era un alma perdida, ellos cruzan solo con ayuda, y por eso evitan causar el dolor, que provocan otros, no hay nada malo en eso. Daba su opinión el viejo. ¿tendrá razón? Esta pregunta me consumía, me tenía pensativo, los chicos se notaban igual que yo, y ¿Por qué este anciano tiene conocimiento del cruce, y de las almas perdidas? - Bueno jóvenes entren a mi casa, sin vergüenza tenemos mucho de qué hablar ¿no lo creen? Exclamaba el anciano. - Vamos chicos. Nos ordenaba maya.  Maya parecía perdida en el viejo, lo seguía sin rechistar, eso no era normal en ella, su casa de verdad se notaba descuidada, y por lo visto vivía solo, había muchas cosas extrañas dentro, algunas en vidrios otras parecían de brujerías o hechicerías, me daba un poco de miedo el entrar, tenía una imagen de un ser demoniaco, con dos largos cuernos, y una coloración roja acompañado de un bastón, me quede mirándolo fijamente. - Te gusta la imagen, estudios dicen que se aproxima mucho a la apariencia del hijo de satanás el demonio más grande de todos los tiempos, aunque yo no estoy tan seguro de ello… opinaba el anciano. No lograba comprender por qué alguien en su sano juicio tendría el supuesto rostro de la figura del hijo de satanás en su casa como cuadro decorativo, eso era algo inconcebible o ¿me equivoco? seguí observando la cabaña y note que había muchos huesos de animales en todas partes, al fondo había una habitación que tenía una olla un poco grande, así se supone que son las cabañas de los brujos o brujas, eso hacía que sintiera un miedo ridículo. Sin embargo, termine entrando a la habitación para ver todo más detalladamente. Había una esfera de cristal, ¿será que es un vidente? Me regentaba, he tenido últimamente unos días de locos enfrentándome a seres que ni siquiera creía que existían, y eso me permitía mantener una mente abierta a nuevas cosas.  Nos ofreció algo de comer, de inmediato dije que no tenía hambre algo en el ambiente me parecía preocupante, Michael igual que yo se negó, pero Maya parecía a gusto con la situación. Pidió algo de comer sin problema. Le sirvieron una sopa, parecía de pollo o algo así, pero mi imaginación y la situación de desconfianza que poseía en esos instantes me hacía ver muchas otras cosas que no quería, me imaginaba un ojo o un dedo dentro de ella, te voy a ser sincero jamás le aceptaría una comida a este sujeto. - ¿eres Blaze? ¿cierto? Pegunto Maya mientras comía.  ¿Blaze? Mis pensamientos se ponían al máximo, no apartamos la mirada de ella por un rato ¿acaso lo conoce? Muchas interrogantes continuaban surgiendo ¿Qué está sucediendo aquí? ¿Quién es él? - pues sí, creo que era un poco obvio ¿no lo crees? Respondió con una ligera sonrisa observando a Maya. - Lo sabía, déjeme mencionarle que es exactamente como me lo imagine… continuaba expresándose Maya. - ¿en serio? De haber sabido eso, me hubiese comunicado contigo y no con Jeison… Sonreía Blaze con picardía.  No lograba comprender los acontecimientos que estaban sucediendo, y no era solo yo, Michael se encontraba en la misma situación de inseguridad y desconocimiento. no dejaban de sorprenderme todas esas cosas extrañas que había en la cabaña, todas ellas hacían que desconfiara cada vez mas de ese anciano.  Me acerque a una mesita que estaba en el rincón había, revisándolo conseguí un álbum de fotos, lo tome y la abrí en ella solo se notaban tres retratos, una de una mujer muy hermosa con cabellera larga, la otra de un chico muy fuerte, y la otra de un pequeño niño con rostro diabólico. Espera un momento, ¿este niño es Zil? ¿Qué diablos sucede aquí? Saque mi arma e inmediatamente Michael saco la de él y apuntamos al viejo Blaze. - Chicos, chicos, Calma ¿Qué creen que hacen? Maya trataba de detenernos. - ¿Quién diablos es este sujeto? Y ¿Por qué tiene una foto de Zil? Todas lo que hay en este lugar es extraño y tenebroso, parecen infernales, Acaso trabajas para ese demonio, o trabajas no para sino con él. Habla de una vez si no quieres que disparemos. Le gritaba muy molesto. El anciano camino con esa lentitud que lo caracterizaba tomo una silla y se sentó y comenzó a reír, en forma de burla. - me gusta tu manera de actuar, eres inteligente, muy astuto, examinas todo con delicadeza para no perderte de nada, debe ser por eso tus planes han funcionado, pero a causa de eso te precipitas mucho, buscas un culpable donde no existe. Se expresaba Blaze. - Aléjate de él, Maya te lo ruego, voy a disparar… se expresaba Michael. Maya sabía que lo haríamos, si creíamos que era un peligro, dejo el plato en la mesa y se dispuso colocarse frente a él, para protegerlo, Maya nos conocía y sabía que mientras ella estuviera allí, ninguno de los dos se atrevería a jalar el gatillo, nos gritaba llamándonos tontos, idiotas, estúpidos y un par de palabras que no mencionare, nos pedía por favor bajáramos el arma, que habláramos como gente civilizada, pero ¿bajar el arma en esta situación? Ninguno de los dos estaba dispuesto a hacerlo. - Habla de una vez ¿Quién eres? Y ¿Qué es lo que quieres? Le hablaba con un tono de voz cada vez más alto, estaba perdiendo la paciencia y Maya no nos ayudaba.  - Vaya, vaya así que Ricardo nunca hablo de mí, ese hombre a veces me molesta... Seguía expresándose el anciano. - Te equivocas, si lo hizo y hablo muy bien de usted, la cuestión es que ninguno de ellos conoció a mi padre, ellos solo saben lo que han vivido hasta ahora sonreía Maya viéndolo fijamente a él.  Nuestras manos temblaban, nunca antes habíamos apuntado a un ser humano, me sentía aterrado de tener en mi conciencia el haber asesinado a un hombre, Maya empezó a caminar lentamente acercándose a nosotros, coloco sus manos sobre nuestras manos, pidiéndonos otra vez que bajáramos nuestras armas, con cuidado, y sin confiar mucho las terminamos bajando, ella nos golpeó en la cabeza volviéndonos a llamar idiotas y nos dijo:  - Chicos Blaze, es el vudú que creo los anillos, todo lo que hemos hecho y podemos hacer es gracias a él, acompaño a nuestros padres en su batalla contra los demonios en especial contra Zil, no es un enemigo, es un amigo, discúlpense de una vez.  Aunque no confiaba del todo, nunca creí que en mi vida conocería al creador de los Malditos anillos, ese que hizo que nuestra vida cambiara drásticamente, que se convirtiera en un infierno, pero que nos permitió ayudar a personas, me disculpe y Michael también lo hizo, nos sentamos con el mientras este sonreía, había disfrutado la escena que habíamos causado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD