Capitulo 20. Otra criatura

3658 Words
La vida muchas veces nos enseña que debemos de descubrir nuestro propio destino, que la mayoría de las veces nuestros seres Divinos tienen presentes un plan para cada uno de nosotros, y que, simplemente teniendo Fe, podremos encontrarlo, descubrirlo y colocando de nuestra parte, llenándonos de compromisos podremos llevarlos a cabo.  Al parecer Dios tiene un gran plan para mi hermano, él lograra muchas cosas, y por eso lo protegen, por eso le dan su protección, Michael por primera vez en horas se encontraba fuera de peligro, pero seguía siendo mantenido en observación, pues a pesar de lo que logro hacer la enfermera Eulalia por él, solo lo saco de su estado de gravedad, y aunque ya estaba mucho mejor, no se encontraba en perfecto estado de salud, pero les aseguro que muy pronto lo estará.  Me sentía bien al verlo estar un poco mejor, pero sentía que algo me faltaba, algo en mi interior me molestaba y no solo lo ocurrido con mi hermano, al tratar de pensar en que, pensaba en esos planes para mi hermano, ¿serán peligrosos? Además de ello, tenía cosas en mi mente que no encontraba solución, ¿Por qué no cruza nadie a través de nosotros? Llevábamos mucho tiempo luchando por salvarle la vida a Michael y en todo ese tiempo ni una sola alma se acercó a cruzar, para mí era muy extraño, espero que en algún momento de toda mi travesía logre encontrar esa respuesta.  Observe a Michael comenzar a moverse en su camilla, y a abrir los ojos lentamente, mientras colocaba sus manos en su cabeza, parecía algo mareado.  - Hasta que te dignas en abrir los ojos y despertar, ¿pensabas tenernos esperando toda la vida? Se expresaba maya sonriendo.  - ¡Diablos! ¿Qué sucedió? ¿No me digan que llevo mucho tiempo inconsciente? Preguntaba Michael. - No te preocupes solo han sido un par de meses… le decía en broma.  Su rostro de sorpresa fue muy gracioso, parecía preocupado de haber estado tanto tiempo así, pero luego le explicamos que solo bromeábamos, aunque sí estuvo a punto de morir solo fueron unos días, se sentía bien verlo bien, estar los tres nuevamente juntos, aunque teníamos totalmente claro, que el camino difícil aún no había terminado, que esta batalla continuaba. - ¿Cómo se encuentra la Niña? Pregunto Michael apenas tuvo algo de tiempo. - No te preocupes por ella está bien, toda la familia está a salvo gracias a ti, le respondía sonriente. - Pero espero que jamás se te ocurra hacer otro exorcismo alguna vez… se expresaba Maya.  Lo miramos sonreír con un rostro de satisfacción, parecía no arrepentirse de lo que había hecho, además de que lo disfruto, creo que nos dio la impresión de que si tocara volver a hacerlo lo haría sin pensarlo, escuchamos tocar la puerta, alguien venia de visita, volteamos la mirada los tres hacia ella, y allí se encontraba Eulalia, vino simplemente a ver como continuaba su paciente, estábamos muy agradecido con ella, lo había logrado, salvo a nuestro hermano. - Ya vi que estas mucho mejor, pues le diré una cosa, deben preparase, fortalézcanse por que la guerra en la que han entrado aún está comenzando… se expresaba Eulalia mientras salía de la Habitación. - ¡Rayos! ¿Por qué dice que está comenzando? ¿acaso Zil no es el único demonio peligroso al que debemos de enfrentarnos? Preguntaba inquieto. - Pues, no sé si recuerdas, cuando estábamos los tres en la cabaña de Blaze tú y Michael encontraron tres fotografías entre ellos estaba una de Zil, lo que quiere decir que todos esos son amenazas, además recuerda que el mismo Zil, te dijo que existe un demonio aún más poderoso que él, es decir que al menos hay un ser más peligroso en esta guerra… me replicaba Maya. - Bueno chicos, basta de cháchara y descanso, hay que ponernos en marcha y prepararnos para atrapar a Zil… hablaba Michael mientras colocaba su mano en su costado resistiendo el dolor.  Nos acercamos de Prisa hacia él, deteniéndolo y volviéndolo a recostar en un instante. - ¿Qué crees que estás haciendo? Tu por ahora solo tienes un trabajo, descansar, nosotros nos ocuparemos del resto… le hablaba maya fuertemente seria.  Si lo sé, somos tercos los tres, la vida nos ha enseñado a ser así, a no darnos por vencidos ante ninguna adversidad, aprendimos a los golpes que debemos de seguir luchando sin importar como estemos, y aun cuando Michael estaba mal de salud y al haber estado al borde de la muerte, eso no sería impedimento alguno para quedarse quieto, debía luchar, quería luchar, quería acompañarnos y ayudarnos.  Se oyó un alboroto por todo el hospital, salimos de la habitación a ver que sucedía, se escuchaba a lo lejos el sonido de las sirenas de la ambulancia parecía acercarse a toda velocidad, los camilleros se preparaban para recibir a quien sea que esta traía, todo el ambiente de emergencia se tornó en el hospital.  - ¿ocurriría un accidente? Preguntaba al instante. - Pues, eso parece, me respondía Maya. Las sirenas de la ambulancia se escuchaban cada vez más cerca, la tensión se apoderaba del lugar, hasta que se oyó en la entrada del hospital, bajaron de inmediato a una mujer herida, parecía estar muy grave, solo la miramos pasar frente a nosotros, no aparte la mirada de ella ni por un segundo hasta que cruzo la puerta del área de emergencias, me acerque a una de las enfermeras y le pregunte.  - Oye ¿se va a poner bien? ¿Qué crees? Además ¿sabes lo que le sucedió? Se me notaba interesado en la respuesta. - No sé si se pondrá bien, parece estar muy mal, según la información que nos pasaron fue un accidente automovilístico, su auto se estrelló, al parecer se golpeó la cabeza, por que hablaba que estaba huyendo de algo, que esa cosa perseguía a sus hijos, pero, no se encontró señales de que alguien estuviera con ella… me respondió la enfermera mientras se marchaba a sus labores.  No soy un experto en estas cosas, pero a mi parecer no fue solo un accidente, tenía un presentimiento de que algo más ocurrió, cuando la mire pasar, observe unos rasguños en sus brazos, una señal de un golpe ajeno al accidente en su costado, además del sangramiento por la cabeza que parecía ser lo único causado por el accidente.  Regrese a la habitación los medicamentos mantenían a Michael sedado pasaba más tiempo dormido que despierto, me acerque a Maya quien estaba tranquilamente sentada, leyendo un libro.  - Eso no fue solo un accidente, algo muy extraño le ocurrió a esa mujer… se lo decía a Maya susurrándole.  - ¿Qué te hace creer eso? Según lo que vi solo fue un accidente… Me pregunto inquietante. - ¿no te parecieron extrañas sus heridas? Sé que las vistes al igual que yo, no son consistentes con un accidente de autos, además ella hablaba seriamente de que huían de algo, ¿de qué lo hacían? Que esa cosa estaba tras sus hijos, y ahora sus hijos no aparecer, ¿Dónde están? ¿Por qué no los encontraron con ella? No sé si son ideas mías, pero, hay muchas cosas que no tienen sentido con esa mujer, ¿no lo crees? Preguntaba muy serio y decidido.   - Quizás tengas razón, si todo me parece algo extraño, pero, si hubiese sido algo demoniaco ¿no abrimos tenido alguna visión? Entonces ¿Por qué no lo vimos? Déjala en paz y tranquila se repondrá y todo estará bien… se expresaba Maya tratando de darme calma.  Pase un día muy pensativo, y solo lograba pensar en ella, en esa mujer, en que le ocurrió, que la seguía, la mantenían en terapia intensiva, así que sentía unas ganas de llegar hasta allá y averiguar todo desde sus propias palabras, sin formular tatas teorías en mi mente, termine escabulléndome llegando hasta su habitación, entre lentamente y sigilosamente, no quería despertarla, pero ella abrió sus ojos aterrada. - Déjame en paz gritaba… fuertemente la mujer. - No te preocupes no te hare daño. Le hablaba con clama para tranquilizarla.  - ¿Quién anda allí? Pregunto inmediatamente. - disculpe señora Carmen, no era mi intención asustarla solo quería saber cómo se encontraba… lo decía mientras observe su nombre en el tablón de información del paciente. - ¿Quién eres tú? ¿Cómo entraste aquí? ¿Dónde están mis hijos? Continuaba preguntando muy estresada y alterada. - Cálmese un poco por favor, Mi nombre es Jeison Storm, no sé dónde se encuentran sus pequeños, pero podría decirme ¿Qué le ocurrió realmente? Preguntaba un poco insistente.  - Mejor sal de aquí, dejas las cosas como están, no quiero hablar de ello… me hablaba mientras trataba de deshacerse de mí.  - Está bien si es lo que usted desea me iré, pero si me explicara lo que está sucediendo, lo que le acaeció a usted y a sus hijos quizás, pueda ayudar a encontrarlos, ¿no lo cree? Se lo decía mientras me dirigía a la puerta para marcharme.  Se creó unos instantes de silencio entre nosotros, camine lento muy lento hacia la puerta con la esperanza que me detuviera, y me dijera que me quedara, y aun así no me dijo nada mientras terminaba de cruzar la puerta para irme, me sentí algo decepcionado, hasta que andando fuera de la habitación la escuche.  - Espera por favor, no te vayas, dime la verdad ¿de verdad crees que puedas encontrar a mis hijos? Me pregunto muy preocupada. Me sentí un poco aliviado, de verdad por unos segundos pensé que me dejaría marchar, regrese dentro tome una silla y me senté a su lado.  - Encontrar a sus hijos va a derivar de lo honesta que pueda llegar a ser conmigo, ¿me va a decir la verdad de lo que ocurrió? Preguntaba mientras la miraba fijamente.   Bajo su mirada, se notaba preocupada, nerviosa y aterrada, observaba como temblaba sus manos, de sus ojos tiernos brotaban lagrimas suaves, esas lagrimas que son causadas por penas y por dolor, parecía querer decirme algo, pero sentía miedo en que no le creyera.  - sabe algo, no debe de preocuparse en si le creo o no lo hago, usted solo céntrese en hablar con la verdad, y de esa manera cada palabra que salga de su boca tendrá veracidad en mi… me expresaba con una ligera sonrisa en mi rostro, mientras colocaba mi mano sobre sus manos para darle confianza.   Kevanto su mirada hacia mí, mirándome fijamente con sus tiernos ojos, busco la manera de sentarse en la camilla e inicio a contarme lo sucedido.  Pues todo inicio hace unos noches, no muchas para ser exactos hace tres noches, mis dos hijos y yo, teníamos esa noche de familia, salimos a pasear al parque por lo que andábamos con mucha tranquilidad, comencé a sentir que algo nos seguía, que algo estaba tras nosotros, el ambiente se sentía extraño, ya parecía paranoica creyendo que alguien quería hacernos daño, mi preocupación estaba dañando ese momento de diversión que debíamos de tener, mis hijos me preguntaban a cada momento si me encontraba bien, así que para no arruinar la noche compre algo de comer y volvimos a casa.  Apenas entramos a la casa, tranque la puerta con todos los seguros posible, aun sentía que algo estaba mal, nos sentamos a comer, evitando que ellos notaran que sentía que algo malo estaba sucediendo, y luego de eso los lleve a dormir, no dormí casi nada esa noche, y al amanecer, observe en las muñecas de mi hijo mayor, unas extrañas marcas, parecían de quemadura, pero tenían una forma de una mano, como si alguien lo hubiese sujetado, pregunte como se hizo eso, pero el solo decía que no lo sabía, cuando se despertó le dolían las manos y cuando reviso tenia esas marcas.   Parecían darle vergüenza así que paso el día tapándoselas para que no se les viera, mi instinto de que alguien estaba allí, se acrecentaba a cada instante, sentía que me vigilaban, veía sombras de alguien caminando por la casa, hasta que la observe con claridad, en un espejo. Me mire en él y tras de mi había una mujer, me asuste grite y voltee, pero no había nadie, me altere cada vez más, escuche a mi hija gritar y pedir auxilio, fuera de la casa en la piscina, corrí rápidamente y la saqué del agua, pero ¿se estaba ahogando? Pues si mi hija practica natación y es de las mejores ¿Cómo es posible que se estuviera ahogado en una piscina?  La abrigue y le pregunte lo que había ocurrido, pero decía que mientras nadaba sintió que algo la jalo hacia abajo como si algo la quisiera ahogar, revise toda la piscina, pero no había nada fuera de lo normal en ella, la cargue y la lleve dentro y fue cuando note sus muñecas, y tenía exactamente las mismas marcas que mi hijo, algo la había agarrado.  Tome a mis hijos y me dirigí a la iglesia por ayuda, pero ellos solo me pidieron que orara más, que solo con eso estaría a salvo, pero yo no me sentía a salvo ni siquiera orando, ¿Cómo es posible que, siendo gente de Dios, de que si su trabajo es ayudar y proteger a otros me salgan con esa estupidez? Entre a mi casa y subí a mi habitación, estaba molesta y por unos instantes escuché mucho silencio en la casa, baje, pero no encontraba a mis hijos, los busque desesperadamente, como es posible que hayan desaparecido, cuando vi a esa mujer, esa misma que se me presento en el espejo, caminando con ellos.  Llevaba a cada uno de un lado, tomados de la mano, pero lo peor es que ellos parecían querer ir con ella, no los obligaba, pero notaba algo distinto en ellos, parecían estar en trance, o hipnotizados, comencé a llamarlos y corrí hacia ellos, y sonara loco y posiblemente no me creas, pero algo salió de esa mujer, como una fuerte briza fría que me arrojo hacia una pared, me lastime así me hice este golpe en el costado, me levante como pude, gritando aún más fuerte los nombres de mis hijos, hasta que lograron despertar, la soltaron y corrieron de vuelta a mí, esa mujer voltio su mirada a mí, su rostro era diabólico, se tornó enojada y desapareció pensé que todo terminaría, que nos dejaría en paz pero no.   Esta mañana regreso, todo volvió a suceder, esa mujer tenebrosa apareció, de verdad quería quitarme a mis hijos y llevárselos, hice todo lo posible por luchar por ellos, debía evitar que esa cosa los tuviera a toda costa, saco unas garras de sus manos, rasguñándome fuertemente pensé que me arrancaría el brazo, de allí esta cicatriz, como pude, logre subir a mis hijos al auto, sentí que podría escapar, conducía a toda velocidad para alejarme mayormente de ella, pero por cada avenida que cruzaba por cada calle que pasaba, la observaba frente a mí, sin darme cuenta estrelle mi auto contra un árbol.  No sé cuánto tiempo paso, pero al abrir mis ojos, mis hijos, mis niños, ya no estaban, la ambulancia estaba llegando y por más que insistí en que encontraran a mis hijos me trajeron hasta aquí, sé que es toda una locura esto que te cuento, pero de verdad me sucedió, y es muy alta la probabilidad de que no me creas, pero mis hijos, están allá afuera, y siento que esa mujer los tiene, que los atrapo y se los llevo, ese monstruo ¿Qué querrá con mis hijos? Terminaba de contar su historia la mujer llorando profundamente.   - te creo completamente Carmen, cada una de tus palabras para mí fueron reales y sinceras, no te prometo nada, pero tratare de encontrar a tus hijos… hablaba mientras salía de la habitación de Carmen.  Camine de prisa por el hospital hasta regresar a la Recamara de Michael, quien estaba despierto viéndome entrar apurado y alterado me pregunto.  - ¿te encuentras bien? ¿Qué te sucede Jeison? - Maya prepárate hay trabajo que hacer… me expresaba con autoridad mientras recuperaba el aliento.  - ¿trabajo? ¿de qué Diablos estás hablando? Zil no ha atacado a nadie, pues no hemos visto ninguna visión… me reprochaba Maya.  Me coloqué frente a ella y le conté toda la historia de Carmen, lo sucedido sin omitir ningún detalle, y a mí solo me preocupaban los chicos, tenía que salvarlos.  - Si definitivamente tienen trabajo que hacer, existe algo sobrenatural en la ciudad, Hablaba Eulalia mientras entraba a la habitación.  - ¿Eulalia? ¿siempre visitas tanto a tus pacientes? Le pregunto Michael con una ligera sonrisa. - Pues fíjate que No, solo lo hago con aquellos que me caen bien, o cuando siento que algo extraño va a suceder, Jeison tiene razón, al acercarme a esa mujer, sentí rastros de energía maligna, estuvo frente a una criatura demoniaca… se expresaba Eulalia.  Al escuchar a Eulalia a Maya no le quedo de otra que aceptar todo lo que llevaba rato insistiéndole, ya no preguntaba acerca de la visión, solo preguntaba a que nos enfrentábamos y como la detendríamos.  - Aquí en México Existe una leyenda muy popular, hace mucho tiempo existió una mujer hermosa, de las más bellas indígenas que habían, esta conoció a una hombre de la nobleza española y se enamoró de él, juntos tuvieron tres hijos, pero por sus diferencias de etnias y nivel de nobleza su relación solo la mantenían a escondidas, a pesar de que la mujer deseaba con todo su corazón formalizarla, tiempo después ese hombre termino casándose con una mujer de la nobleza de clase alta, haciendo que cuando esta mujer se enteró asesino a sus tres hijos, ahogándolos en el rio, quería hacer entender al hombre que sus hijos también tenían sangre noble, dicen que esa mujer por lo que hizo nunca descanso en paz, y desde ese entonces su alma vaga desesperadamente en busca de sus hijos… nos contaba Eulalia esa leyenda.  - Así que Es una dama de Blanco… opinaba Maya. - ¿Dama de blanco? ¿a qué te refieres? Pregunte inmediatamente.  - En el diario de papá, habla de ellas, las damas de blanco, son personas que, por una traición de un ser amado, terminaron haciéndole daño a las personas más amadas para ellas, sus hijos, en todas las tradiciones existe alguna… me respondía Maya.  - entendido, pero ¿hay alguna manera de destruirlas? Pregunto Michael. - Si la hay, según el diario de papá, Existen dos maneras eficaces de hacerlo, la primera es encontrar sus huesos y quemarlos, pero de haber sido hace tanto tiempo encontrar sus huesos sería casi imposible ¿no lo creen? La segunda es llevarla al lugar a donde asesino a sus hijos, y estos se la llevarían, pero ¿Cómo saber dónde exactamente lo hizo? Terminaba Maya de responder la interrogante.  Eso quiere decir que, en estos momentos para nosotros, no existe una manera fiable de destruirla, la dificulta de la misión aumentaba escalas. - Pero hay algo que no estamos viendo, si la criatura fue creada por Zil, no tendrá huesos que quemar, no habrá lugar donde asesino a sus hijos, solo será una criatura más, ¿Cómo la asesinaremos entonces? Las dudas ya me estaban ganando la batalla. - Tienes razón de ser él, no habría una manera podría ganarnos esta batalla y de ser así, Jeison podrías morir… Hablaba Michael Preocupado. Si, podría morir, ese trato que hice con Zil hace un tiempo, por cada criatura que derrote el me responderá una pregunta, me revelara un misterio, pero si fallo y una de ella nos vence, debía entregar mi vida, saben ahora que me enfrento a un caso donde quizás no encontremos la manera de ganar, siento que fue un completo idiota al haber aceptado ese trato. - No se preocupen, en la mujer solo sentí un rastro de demonio y esa de ese ser que tanto a aterrorizado el país por siglos, no tiene nada que ver con ese personaje del que hablan… nos relajaba un poco Eulalia. - Bueno chicos saldré a la búsqueda de esos niños… hablaba mientras tomaba mis cosas para salir. - ¿sabes exactamente a dónde ir? ¿Dónde buscar? Me pregunto Maya. - La verdad es que no, pero no estoy en cero, me dirigiré al lugar del accidente y comenzare allí, pues en ese auto andaban los tres, y solo quedo la madre, por lo que no deben estar muy lejos de ese lugar… le respondí con algo de preocupación.  - Dices que ella asesino a sus hijos ahogándolos ¿verdad Eulalia? ¿sabes de algún rio, o lago o lo que sea que quede cerca al lugar del accidente? Le preguntaba Maya a Eulalia. - El Lago Diver queda como a diez minutos del lugar. Respondió la enfermera. Maya se preparó para ir conmigo, Michael se intentaba levantar de la cama para acompañarnos, lo miramos fijamente, y le ordenamos que se quedara a descansar, salimos corriendo del hospital en dirección al lago Diver, al llegar llamamos a la policía y al regresar al hospital me dirigí inmediatamente a la habitación de Carmen. - ¿los encontraste? ¿verdad? Dime que los hallaste… Me pregunto apenas me vio cruzar su puerta. - si los encontré Carmen, pero ya era muy tarde, sea lo que sea que los perseguía se los llevo, estaban muertos, lo lamento… me expresaba con melancolía.  Solo la mire llorar, yo me sentía muy mal, la abrase y estuve con ella un rato y luego regrese a donde estaban los chicos, enojado, molesto, la ira se volvía a apoderar de mí, mire a Eulalia y le pregunte. ¿Quién realmente es la criatura? La conocen como “La Llorona” me respondió.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD