Mi noche no pudo haber sido mejor, volví a ver a mi apuesto desconocido y de nuevo me follo como un profesional, aunque siento una conexión distinta que me hace estremecer mucho más de lo que me esperaba. No es solo ese cosquilleo en mi intimidad sino el revoloteo en mi estómago, me hace recordar a mi ángel, al cómo me hacía sentir. Es absurdo que un hombre que para nada conozco me haga sentir así, sin embargo, acá me encuentro pensando en el día de mañana en la ansiedad que me va a consumir hasta que reciba su llamada, dijo que hablaríamos antes de hacer el amor. Nunca he hecho el amor, al menos eso es lo que creo, con el imbécil de Santiago como cogí muchas veces o mejor dicho me cogió como le dio la gana, con Gabriel es una mezcla entre sexi salvaje y la ternura que implica hacer el am

