Isabella se sorprendió al recibir la hermosa carta y los regalos que Henry le envió con mucha alegría, al leerla lloraba por el bello mensaje que le envió. Henry compraba cada día con gran emoción los obsequios que le enviaba a Isabella a través de su hermana. Luz le traía los manuscritos que Noah escribía y él los leía con entusiasmo y luego los publicaba, eran unos relatos fabulosos que te hacían sentir cada emoción como si fueras parte de ellos y se sentían tan reales, Henry se enamoraba cada día más de ella, por su bella forma de escribir. Noah cada día obtenía más popularidad y sus libros se agotaban apenas llegaban a las librerías, Henry pensó que una vez que Isabella tenga a su bebé y pueda salir de la casa, va a presentarla al mundo, para que ellos conozcan a esta bella escritora

