POV Alora Del Rey Llevamos varios minutos en el aire, y aunque trato de mantenerme firme en mi asiento, me siento atrapada bajo la intensa mirada de Malachi. Su insistencia me desestabiliza, acelera mis latidos, hace que mis manos suden a pesar del aire acondicionado del jet. Trato de evadirlo mirando a Lorenzo, pero él prefiere fingir que duerme, evitando cualquier contacto visual con mi prometido o con la mujer al otro lado, quien no hace más que irradiar tensión con su sola presencia. Respiro hondo, tratando de calmarme. No hay escapatoria. ―Ustedes dos, váyanse al otro compartimento. Necesito privacidad con mi futura esposa ―ordena de repente Malachi, su tono impregnado de dominio. Mis ojos se abren de par en par. ―¿Privacidad? ―Murmuro, pero nadie parece prestarme atención. Comp

