POV Malachi Ferrari La veo dormir. Fue un día largo, y ella dio mucho de sí. Se esforzó en dejarme entrar a su entorno, en mostrarme lo que le gusta, lo que la mueve, lo que hace que su mundo tenga color…y no tengo palabras para describir lo bien que se sintió tener eso solo para mí. Cada pequeño gesto, cada palabra, cada mirada que me regaló fue como una caricia directa al alma. Si no piensa amarme, si no me quiere más allá de esta locura compartida, con esto me conformo…con ser el único hombre al que dejó asomarse a ese universo tan suyo, tan reservado. Alora es capaz de hacerme experimentar emociones que pensé que jamás volvería a sentir. Emociones dormidas, enterradas, incluso negadas por tanto tiempo. Está dormida de forma plácida, respirando tranquila, sin darse cuenta de que es

