Llegó a la mesa un poco alterada, y casi sin poder respirar le digo a Liam. —Por favor, ¿nos podemos ir?. Liam se para muy deprisa de su asiento. —¿Pasa algo?. —No me siento muy bien, ¡por favor! ¡vámonos!. —Volteo hacia atrás para ver qué no venga Rogelio. —Esta bien, pero Cálmate —dice mientras me toma por la mano. Ve hacia los lados y continua— déjame esperar a Rogelio, para decirle que nos vamos a retirar. —No Liam, no quiero esperar —suelto su mano y salgo rapidamente del restaurante. Una vez afuera, me apoyo sobre mis rodillas, inclinándome un poco. Mi respiración está muy acelerada, cierro mis ojos para intentar tranquilizarme, «si no fuera salido de allí, cualquier cosa hubiese pasado» pienso. De pronto siento una mano en mi espalda. —Allison, ¿estás bien? —me pregunta Liam,

