—¡Les he dicho que no me llamen a menos de que sea una emergencia! —le escucho gritar. Mientras tanto estoy sentada en el sofá, pensando en la locura que acaba de pasar, «el beso que me ha dado, ¡me ha gustado!», estoy que no quepo dentro de mí. Pero me pongo analizar «no sé cómo lo voy a ver a los ojos, ¿cómo voy a ver a Liam a la cara?, pero ¿qué está pasando contigo Allison? ¡Esto no está bien!», nunca me había pasado algo así. «esto no es correcto, no se puede volver a repetir, debo decirle. Aunque es todo lo contrario a lo que siento» Aun pensando en lo que había pasado. Rogelio vuelve a sentarse a mi lado, tocando mi brazo me pregunta —¿estás bien? —yo volteo, lo veo a los ojos, y me levanto para decirle. —No, Rogelio, esto no está bien. No puedo engañar a mi novio, y tu engañar a

