Esas simples palabras son todo lo que necesitamos para terminar de derrumbarnos. Todo a mi alrededor queda en silencio y empiezo a moverme por inercia. Corro hasta abajo para tomar un taxi junto con América y Arianna, no sé a cuál hospital vamos, no escuché nada, pero Arianna da la dirección. Me siento en una maldita burbuja de aire. Llegamos casi todos juntos al hospital y creo que es peor, hay muchos reporteros y policías. Cuando nos ven a la familia, América y a mí llegar juntos se nos vienen encima, pero los guardaespaldas tratan de apartarlos con un poco de dificultad. Mañana las portadas de todos los periódicos estarán repletas de imágenes de nosotros. Y la verdad ya no me importa que salga algún rumor. Theodor ya está muerto y espero que en el infierno. —Familia Müller—nos ha

