Alan. El hombre con quién estoy en el cuadrilátero me golpea en el rostro y caigo al suelo. Estoy cansado, mi corazón late en los oídos y mi cabeza va a estallar, pero me levanto. Analizo al sujeto como me ha enseñado Rodolfo. Por sus movimientos y postura se nota que también está cansado. Un golpe, solo un golpe en el lugar correcto y gano, un movimiento y me llevo el título del mejor boxeador a nivel nacional. Respiro profundo pero mis costillas duelen. Todo a mi alrededor desaparece menos el hombre frente a mí. Me muevo rápido proporcionando tres golpes seguidos. Abdomen. Costillas. Rostro. El árbitro empieza a contar cuando el hombre se desploma. Soy consciente de dónde estoy, de los gritos, los camarógrafos, de todas las personas mirándome. —¡El ganador es "La Bestia" Coox

