Sintió las manos de Kathy entre sus piernas abiertas y luego posarse en sus nalgas aún brillantes. Con audacia, Kathy se separó, dejando al descubierto el pequeño botón. Alena aprovechó la oportunidad de inmediato, inclinándose hasta que su pecho se posó en la parte baja de la espalda de Kathy, aplanando sus pechos contra su cuerpo, hundiendo su sexo en la parte superior de su cuerpo desnudo. En un instante, su rostro estaba entre los glúteos abiertos, plantando un suave beso en el c*****o arrugado. Kathy gritó, como si un rayo la hubiera alcanzado, mientras Alena introducía su lengua en la abertura fruncida. Casi al empezar, Alena se enderezó y le ordenó a Kathy que apartara las manos de su trasero. En cuanto obedeció, Alena le dio una fuerte bofetada en la carne expuesta. Kathy gritó d

