Quiéreme así, en voz baja y a media luz entre susurros y bruma espesa, sin testigos que juzguen, sin miradas que nos sigan. Que la música que caliente mi espíritu sea tu corazón que mi arrullo al dormir sea solo tu voz. Eren despertó y abrió los ojos lentamente, el día anterior había sido muy intenso, estaba muy cansado. Se levantó miró a todos lados, como reconociendo el lugar donde estaba y volvió a acurrucarse al lado de William sin tener consciencia de que él se encontraba a su

