--yo tenía la esperanza… -- sollozaba la pobre Alissa-- --Yo quería que volviera y te juro que estaba dispuesta a perdonarlo todo, por que yo si tengo los recuerdos y él no, y ahora.... ¿cómo continúo con mi vida? ¿Cómo hago para no ponerlo en mis pensamientos cada día? ¿Cómo lo saco de aquí?-- se tocó el pecho y se derrumbó sintiendo que ya nada podía hacer para cambiar su situación aunque al mismo tiempo acepta que ella misma se lo había provocado al guardar esperanzas y esperar, esperar por algo que no llegaría nunca y aunque llegara, Alissa sabía que ya nada sería igual, Sebastián estaba formando una familia, la que en su momento había planeado con ella pero que aquel evento desafortunado le arrebató.
Renata se limitó a acompañarla y darle consuelo, ella misma se sentía destrozada al ver a su amiga sufrir de esa manera, pero entendió que ésto se trataba de un duelo y que estaba bien, quizá después de ésto su amiga finalmente logre ponerle fin a su eterna espera y cierre ciclos, esos eran sus deseos para Alissa, quería que su amiga dejara de esperar por el amor de quien la olvidó, que dejara de ser "la eterna prometida" como le decían sus amigos al no entender cómo después de tanto tiempo de espera y de tantas propuestas de hombres que en su momento intentaron tener una relación con ella, Alissa ni siquiera aceptara una cita, ya era suficiente, ésto debe acabar y Renata estaría ahí para Alissa, para lo que se ofrezca.
-- la inauguración del café los mantenía entretenidos, aunque a Renata y Marco se les estrujaba el corazón al ver el rostro triste de Alissa, ella hacia hasta lo imposible por disimular pero su desdicha era evidente.
El café reunió a las familias y amigos quienes no paraban de saborear los postres deliciosos que los nuevos empresarios les ofrecían, el negocio prometía un gran éxito y hasta planeaban asociarse con Renata para poner por lo menos dos sucursales, de ese tamaño estaban las emociones que ya hasta estaban haciendo planes de negocios, Alissa se veía feliz y a todos les encantaba verla sonreír, su belleza resaltaba en el vestido n***o y sencillo que tenía puesto y que no pasaba desapercibido entre los caballeros presentes, pero nadie se le acercaba, quizá por que los había rechazado si no a todos si a la mayoría.
Alissa y Marco agradecían la presencia de las personas de la prensa y se tomaban fotografías con todos los invitados, el lugar tenía un gusto exquisito y todos lo amaban.
Cuando Alissa llegó a la casa que hacía dos años compró a sus padres se sentía tan bien que sacó una botella de vino del refrigerador y se acomodo en el sofá, se tomó un tiempo para ella, para pensar en lo que estaba logrando y lo que podía estar por venir y sintió que por fin estaba haciendo las pases consigo misma y sonrió para si y se prometió vivir para ella y disfrutar de lo que la vida le ofreciera, eso se sintió más que un cierre como un comienzo, como una nueva vida libre de miedos y dudas, libre quizá hasta para amar, para sentir de nuevo sin remordimientos ni culpas y sin ataduras, se prometió ser fiel a ella misma y no volver al pasado.
Las nuevas actividades de Marco y Alissa estaban intercaladas para que ambos pudieran tener tiempo libre y se sentían tan bien con el éxito del café que pasaban mucho tiempo en el negocio planeando los productos nuevos y las decoraciones de temporada, en tres meses de inaugurado el negocio ya tenían clientes frecuentes con los que pasaban un tiempo magnífico entre charlas y risas.
Renata invitó a Alissa a cenar a su casa, pizza y vino por su puesto, debía informarle que ya sabia la fecha de la boda y no sabía cómo ella iba a reaccionar después de la noticia del matrimonio y el bebé.
--¡Holaaa! Amiga millonaria-- recibió Renata a Alissa con una gran sonrisa
--ya quisiera ser millonaria, estaríamos navegando por el Adriático y no aquí comiendo pizza-- Renata enmarco sus ojos café un poco extrañada del ánimo tan fresco de su amiga
--¿como va el café?--
-- magnífico, no pensé que tuviera tanto éxito--
-- como no lo van a tener si todo está exquisito, yo podría pasar cada tarde de mi vida comiendo tu tarta de manzana-- Renata odió tener que ser ella la portadora de malas noticias
-- Alissa sabes que te quiero muchísimo y por eso mismo debo decirte algo...-- Renata odió tener que provocarle otro dolor pero debía saberlo por ella, era lo mejor.
-- ¡se casa en dos meses!-- Alissa guardó silencio y después de un rato suspiró
-- bueno algún día tenía que pasar, espero que sea feliz-- Renata se quedó muda ante las palabras de Alissa, no es que quisiera verla sufrír pero ésta nueva Alissa la tomó por sorpresa y al mismo tiempo la hizo sentir muy feliz, por fin su querida amiga se estaba arrancando a ese hombre del corazón para no sufrir más.
--¡asi se habla carajo!-- Alissa sonrió ante la expresión de Renata y es que hasta ella misma estaba cansada de sufrir.
-- mañana te quiero hermosa para mí fiesta de cumpleaños Alissa, no puedes faltar-- Renata seguía siendo la reina de la fiesta y solo una vez se cumplen 25 años así que la fiesta pintaba de lo mejor
--no faltare, solo que porfavor ya no trates de emparejarse con tus amigos, ¡Prométeme que no me presentarás a nadie con doble intención!--
--ash lo prometo, y yo que pensé que ya eras otra, además tenía planeado presentarte a mi primo, médico cirujano, guapísimo, recién llegado del extranjero y solterito, pero tú te lo pierdes, caramba Alissa podías estar a punto de conocer al amor de tu vida y te niegas-- ambas rieron a carcajadas y disfrutaron de la cena y la plática se alargó hasta que se quedaron dormidas.