Narrador Encargándose de verificar personalmente que el resto de los ejemplares fuesen impresos, Abril daba un pequeño tour en compañía de su aún esposo Dante Hackett Saludando a su jefa, un par de trabajadores se acercaron a ella, y tras abrazarla, un caballero le agradeció por su magnífica labor —Señora Granfort, mi esposa, y yo queríamos agradecerle por el programa de becas, gracias a usted mi hija podrá graduarse con honores en una de las mejores universidades del país. Abril, sonrió de manera genuina al ver que con el programa de becas que ofrecía a los hijos de los empleados, les estaba brindando la oportunidad de estudiar a quienes no tenían los recursos económicos —No tiene nada que agradecer, si su hija obtuvo un lugar entre los 250 jóvenes becados, es porque se ha esforzado

