Llegaron al gran Hospital de vuelta, entregaron el auto al valet, subieron al helipuerto y él la ayudo acomodarse en su asiento, eran asientos lujosos y estaban dispuestos uno frente a otro, él antes de sentarse fue y saco un par de vasos de una puerta, y por fin se acomodo frente a ella y desplegó una pequeña mesa entre ellos que estaba oculta. - Esperemos a despegar antes de servir- le dijo él - me gustaría que prestes atención a lo hermosa que es la ciudad de noche. - Sabes para ser un helicóptero- dijo- no hace tanto ruido aquí adentró. - Tenemos un aislamiento sonoro especial- dijo él- en realidad si hace bastante ruido, pero si ya iba a gastar en esto tenía que ser algo cómodo, no quería pasar horas de camino gritándole a los socios o perdiendo el tiempo sin poder hablar, tiene mu

