Desde el mismo día que dieron de alta a Peyton y a los gemelos, Orestes con el apoyo de Migdi y Annie, se encargó de hacer los preparativos para celebrar una ceremonia discreta para la boda. Se dijo a sí mismo que no tenía tiempo que perder, mucho le había costado llegar a ese momento y hasta reconocer sus sentimientos por Peyton. No puede perderla por un descuido,s e prometió complacerla, pero no solo en lo material sino en esos aspectos que antes para él no eran tan importantes, tan determinantes en una relación de pareja. —Señor, ¿Para qué fecha quiere la celebración de la ceremonía? —le preguntó Migdi al ingresar a su oficina dos días después del día que dieron de alta a Peyton. —Si se puede este fin de semana no tendría problema —respondió serio. —Señor disculpe, pero ¿La señora no

