—Quiero ir a la clínica —le dijo Peyton preocupada cuando estuvieron afuera de la delegación. —Debes descansar, te llevo más tarde —le dijo Orestes en un tono de voz contundente. —Pero, Saa debe estar preocupada por mi ausencia. Se detuvo esperando que Orestes recapacitara. —Annie está con ella, pierde cuidado, al llegar al departamento la llamamos —le señaló el automóvil—. Vamos, necesitas descansar un par de horas. —Pero, yo me siento bien —protestó. —Peyton deja de discutir, sabes bien que estuviste sometida a una tensión bastante fuerte para tu estado, deja de ser tan terca, Saanvi está siendo atendida, tu no eres médico para velar si llega a complicarse, pero si eres madre y mujer para reconocer que en tu estado debes procurar descansar, agradece que hay alguien apoyándote —le

