—Doctor Bakker, ya estamos aquí —le anunció Orestes deteniéndose a unos pocos metros de él al verlo parado al frente del estar de enfermeras justo cuando él y Peyton salieron del elevador. Tanto él como Peyton lo vieron girar su cuerpo lentamente. —Buenas tarde-noches, señores —los saludó y miró fijamente a Peyton—. Espero esté bien, señora Wilson. Peyton odió su mirada y su tono de voz de intriga. —Perfectamente, doctor, estoy bien —le respondió y avanzó hacia la habitación. Abrió la puerta y encontró a Saanvi semi sentada en la cama y Hannah a su lado, veían algo en la pantalla de televisión suspendida en lo alto. —Miel —la saludó—, amor, ¡Qué bueno que te ves bien! —Mami —le dijo la niña y abrió los brazos para recibirla. No solo fue Saanvi, sino también Hannah quien la recibi

