Peyton, después de la confesión de Hannah, decidió dormir con ellas dos, pese a que le resultaba incómodo tenerlas de compañía les propuso dormir juntas. Aunque lo sabía disimular muy bien, Hannah estaba triste, por no decir deprimida, Peyton lo lamentó y terminó triste también. Sintió remordimiento por ver a su hija tan mal a tan corta edad. —Annie, por favor, ayúdame con Saa, van a dormir conmigo pero no puedo ayudarla a vestirse —le pidió a la niñera. —No se preocupe, váyase a su habitación y yo las ayudo a ambas, primero a una y luego a la otra. En un rato voy con las dos. Así, hizo, se fue a la habitación que estaba ocupando desde que llegaron a esa casa, tan grande como la casa principal de Orestes pero de dos niveles solamente aunque mucho más amplia. Tomó una ducha corta y se

