Si la experiencia que habían vivido una hora atrás dejó a Peyton algo sensible, ver a Orestes imponerse sobre la percepción que les dio la acción imprudente o escudriñadora del pediatra. No era la primera vez que el pediatra lo hacía, solo que al estar más despejados que la vez anterior, que fue cuando Saanvi estaba delicada de salud, Peyton y Orestes no pudieron ver mal alguno de parte del galeno más allá de buscar mostrar sorpresa por el parecido de ambas en ese momento, siendo que Hannah era la más expuesta por la opinión pública alborotada por el odio de Audris. —No sabía que usted tenía dos hijas idénticas, señor Vasileiou —adujo el doctor en un tono de voz cotillero, haciendo a un lado la profesionalidad que le había caracterizado. —Me va a disculpar doctor, pero nosotros no vi

