—Si quiere podemos apelar —le sugirió el abogado Vryzas cuando ya estuvieron afuera de la sala. —¿Estás seguro de dar ese paso? —le inquirió Orestes con duda—. No soy abogado, tampoco tonto, entiendo que para dar este paso se debe contar con una prueba contundente y no disponible este día, además solo se leyó el resultado, aun no deciden que va a pasar con Hannah y conmigo. —Pudiéramos impedir el inicio de la investigación —propuso el abogado. —¿Y con ello dar la idea de que oculto algo? —lo cuestionó Orestes callando la boca de su abogado—. No lo veo conveniente. Ya decidieron iniciar el procedimiento, déjalos hacer lo que crean necesario para aclarar este error, no tenemos nada para detenerlos. Solo un milagro podría revertir esto. Quien esté detrás de todo esto sabía bien lo que hací

