"Ama la vida que tienes para poder vivir la vida que amas"
Hussein Nishah.
Mi camino en el tema de la maternidad fue complejo al comienzo, no sabia como dar la noticia a mi familia, escondí mi estado por casi un mes. Para cuando se enteraron ya tenia alrededor de 4 meses y una mini pancita, para que nadie supiera tuve que comenzar a utilizar ropa mas ancha.
En cuanto a mi estado emocional, luego de saber que estaba embarazada deje atrás todo lo que me hacia mal, comencé a tener una alimentación mas adecuada y saludable, a dormir las horas que correspondían, todo alcohol salió de mi vida y comencé a tomar todas las vitaminas que me indico el medico.
Ya no era solamente yo contra el mundo, ahora tenia una o un pequeño que estaba creciendo en mi interior y por el cambiaria el mundo si fuera necesario.
Retome el contacto con mi familia, pero evitando decir o mostrar demás. No sabia como tomarían la noticia.
Un miedo horrible me invadió cuando los vi en la puerta de mi apartamento, miles de pensamientos pasaron por mi cabeza, y si se avergonzaban de mi? Si ya no me querían? Si me pedían abortar? Yo se que ellos no son así, pero eso no evita que mi mente me juegue malas pasadas.
****FLASHBACK****
Abrí la puerta sin percatarme de quien estaba llamando y grande fue mi sorpresa cuando vi a mis padres y hermanos parados frente a mi. Me paralice y el miedo se hizo presente en todo mi sistema, creo que hice corto circuito, mi madre me saludo efusiva y el resto...normal, con sus miradas me daba la sensación de que algo sabían o sospechaban de mi persona.
Ingresaron al apartamento y yo aun seguía sin creer que estaban aquí, no estoy preparada para contarles aún, no me siento para nada preparada.
Respire profundo y todavía temblorosa me acerque a ellos y los salude.
- Familia, no los esperaba por aquí....hmmm... ¿Qué hacen aquí?- pregunte como que no quiere la cosa, trato de ocultar mis nervios pero la verdad es que estoy muerta de miedo.
- ¿No te da gusto ver a tu familia, que nos preguntas eso? - Salto Mason, mi hermano mayor. Tiene 27 años, es alto como de 1.85, con un cuerpo atlético, cabello castaño, ojos marrón claro, tez clara, extremadamente celoso y posesivo con su hermanita pequeña y princesa de la casa (según sus propias palabras), actual CEO de las empresas familiares, frio y serio, con un porte intimidante pero con un alma noble.
- No digas tonterías, claro que me alegra verlos, pero nunca habían venido a L.A. desde que estoy estudiando acá...simplemente me s-sorprendieron - aunque todavía estoy nerviosa, trato de relajarme, Mason es demasiado intuitivo y me ve entrecerrando los ojos, algo sospecha de mi.
- Ya, déjala, no vinimos hasta acá para esto. ¿Cómo estas enana? Te extrañábamos - ahora habla William, mi otro hermano, quien se supone estaba en una misión no se donde, el pertenece a los Marines. Tiene 23 años, también es alto pero mas que Mason como de 1.90, con un cuerpo musculoso por todos los ejercicios que realiza a diario, cabello castaño, ojos color miel, tez algo morenita por todo el sol que debe tomar a diario, igualmente celoso y posesivo pero no tanto como nuestro hermano mayor, es un coqueto innato, super simpático y demasiado amigable, al igual que Mason tiene un alma demasiado noble.
- Hola grandote, estoy bien, pero espera un seguno...no que estabas en una misión? - le pregunto curiosa por verlo aquí, se supone que faltaban un par de meses antes de verlo de nuevo.
- Así es, pero desde la base me mandaron a llamar y como mi pequeña hermana estaba desaparecida, decidí tomarme unos días de descanso para venir a ver con mis propios ojos como estaba - se acerca a mi y me rodea con su cuerpo, es reconfortante estar en los brazos de mi hermano, de un ser amado. Necesitaba este abrazo. Necesitaba a mi familia.
Siento como otros brazos se unen a nosotros y siento el característico olor de alguien que conozco muy bien, Mason.
Duramos unos minutos así, tengo unas terribles ganas de llorar pero no lo hare, por lo menos...no todavía. Necesito contarles todo, ya no puedo seguir evitando lo inevitable. Me alejo a regañadientes de los brazos de mis hermanos.
- Por favor tomen asiento...ha-hay algo que les debo contar - no soy capaz de mirarlos a la cara, tengo demasiada vergüenza de lo que puedan pensar de mi.
Me siento en el sillón que hay frente a ellos, con la mirada gacha, temblando de los nervios, jugando con los dedos de ambas manos. Respiro hondo y les cuento lo que me atormenta desde que me entere y que ellos aún no saben.
- No se...como vayan a tomar esta noticia y créanme...que desde que me entere he sufrido por querer y a la vez no contarles lo que esta pasando conmigo...y-yo se que están aquí por que algo sospechan, mi-mi actitud el ultimo tiempo no ha sido la mejor para con ustedes y les pido perdón...lo-lo siento mu-mucho...- lágrimas terminan de deslizarse por mis ojos y los sollozos no se hacen esperar.
William hace el intento de acercarse a mi y con la mano le niego a que se acerque, necesito decir todo lo que tengo atorado.
- No Will, déjame te-terminar...por favor - Él asiente con la cabeza y vuelve a su posición inicial, con un nudo en la garganta, suspiro y continuo.
- Perdón...por quizás no ser lo que esperaban de mi, pero todo esto se salió de mis manos, jamás lo espere, no estaba en ninguno de mis planes y créanme cuando les digo que me cuide, no quería que esto pa-pasara... - veo como mi madre hace un sonido de sorprendida y me da a entender que ya sabe la verdad.
- Me entere hace casi un mes cuando tuve una descompensación...Estoy embarazada...- mi madre solloza, mi padre esta de piedra y no dice nada, William se acerca a mi y me abraza, Mason patea una silla cercana y hecha putadas al aire, es el mas molesto de los cuatro.
Termino de derrumbarme en los brazos de Will, su calor me reconforta, me da seguridad y paz, que es lo que mas necesito en estos momentos. Se que nada será fácil a partir de ahora, pero si los tengo a ellos, todo estará bien.
- ¿Quién es el padre?¿Cuanto tiempo de embarazo tienes? Dame el nombre del bastardo para matarlo a golpes - Grita Mason desesperado. Se que si le digo quien es el padre, lo buscara a como de lugar y lo matara a golpes como dice, pero no quiero saber de Nate ahora y menos hablar de él.
- Da igual quien es, y-ya salió de mi vida...tengo casi 4 meses de embarazo - respondo después de recomponerme un poco, limpio mi rostro lo que mas puedo y respondo temblorosa.
- Enana, él sabe que estas embarazada? - dice Will, niego con la cabeza y mas lágrimas salen de mis ojos.
- No, no sabe nada. No tengo contacto alguno con él - Will me aprieta nuevamente hacia su cuerpo mientras me hace mimos.
Enfoco mi mirada en Mason y aún se le ve furioso. Mi madre ya dejo de llorar y la veo acercarse a mi con los brazos abiertos.
- Mi niña, aquí esta mamá - me lanzo a sus brazos como quería desde el día que me entere de que estaba embarazada, sus brazos son todo lo que esta bien en este mundo. Lloro sin contenerme, necesitaba a mi madre.
- Lo-lo siento mami...yo-yo...- me intenta tranquilizar con sus suaves caricias.
- Shhh preciosa, todo estará bien...ya estamos aquí para ti, para los dos - ella no lo sabe, pero esas palabras son las que esperaba escuchar, amo a mi familia, son todo para mi, si no los tuviera a ellos estaría completamente perdida.
- Así es princesa, somos tu familia y jamás te dejaremos sola, menos si viene un pequeño o pequeñita en camino - habla mi padre, quien hasta ahora se había mantenido en completo silencio.
- Papá...lamento si te defraude...no-no era mi intención...yo no quería que nada de esto pasara - le digo casi al borde de la histeria, mas lágrimas caen por mi rostro, mi padre me abraza con fuerza y siento que derrama lágrimas conmigo.
- Escúchame bien, tu jamás me podrías defraudar, eres una super mujer...eres mi hija, la luz de mis ojos y no importa como se dieron las cosas, eso no cambia en nada el amor que te tenemos y a este pequeño que viene en camino, lo amaremos también - se separa un poco de mi, me limpia las lágrimas con sus suaves y grandes manos, deja un beso en mi frente antes de alejarse para darle paso a mis hermanos.
Suavemente me giran y veo a Will frente a mi derramando lagrimas, ¡Dios!, esto me supera.
-Esta todo bien enana, estamos aquí para ti y para mi sobrino o sobrinita, nada les hará falta - me abrazo a él y deja besos por mi rostro. Se aleja un poco de mi y me arreglo lo mejor que puedo el desastre que debo tener en mi rostro.
Mason se acerca a mi con una seriedad que me asusta, es el único que no me ha dicho algo hasta el momento, se que esta molesto, pero estará molesto conmigo? A él si logre decepcionar?
- Ven acá pequeña...te amo enana y aunque toda esta situación me dejo algo descolocado y sorprendido, siempre podrás contar conmigo, no importa que, tenemos amor suficiente para los dos - me dice Mason para después abrazarme como solo él lo sabe hacer.
Mientras mi familia este conmigo, nuestra vida no será tan difícil.
****FIN FLASHBACK****
Después de contarles mi dolorosa verdad, solo recibí apoyo de su parte, obviamente hasta el día hoy, Mason quiere asesinar a Nate.
Con el tiempo les conté la historia completa, no me guarde nada, ni siquiera el nombre del padre de mi hija, eso se los dije hace unos dos años, insistieron en que él debía saber, no para que se hiciera responsable, si no mas bien, por que merecía saber que tenia una hija, mi padre fue claro cuando me dijo "Si yo fuera él e independiente de como resultaran las cosas, me gustaría saberlo", le encontré la razón y a la vez no, sigo creyendo que Nate no se merece nada de mi parte, solo desprecio. Pero su hija merece saber quien es su padre, si él decide no estar presente en su vida, ya es tema de él, al menos tendré mi consciencia tranquila.
- ¡Mami! Mira...Dulces - escucho como grita mi pequeña cuando ingreso en la casa familiar corriendo hacia mis brazos con una hermosa sonrisa en el rostro.
- Hola bebé, ¿Quién te dio esos dulces? - digo cuando la tomo en mis brazos y me va mostrando los dulces, no tengo que pensar mucho cuando ya se que fue Mason es el responsable del azúcar que esta consumiendo una niña hiperactiva de cuatro años.
Lo busco con la mirada y el esta escondido en la cocina mirando de reojo por el marco de la puerta. Ja! Seguro cree que por eso se salva.
- ¡Tío Mashon! - grita mi pequeña emocionada para después sacar uno o dármelo. Se baja de mis brazos y se va al living para seguir viendo sus monitos junto a su abu, como ella le dice.
- Traidora - dice Mason en un susurro acercándose a mi para darme un breve abrazo y un beso en la frente.
- ¿Así que tú fuiste? - le digo cuando me alejo y me cruzo de brazos intentado parecer molesta.
- Solo son unos cuantos dulcecitos, no es la gran cosa - dice como si nada. Ojala fuera así, pero cuando come dulces no hay poder humano que la calme después.
- Entonces, será tu trabajo hoy hacerla dormir - me mira horrorizado y niega con la cabeza.
- Tengo una cita, hoy no puedo enana...por favor - internamente rio a carcajadas al verlo suplicarme, creo que me podría aprovechar un poco.
- ¿Qué estas dispuesta a dar a cambio? - lo miro entrecerrando los ojos y cruzada de brazos.
- Lo que quieras princesa, lo que quieras - me gusta, no hay limites.
- Perfecto, en cuanto sepa lo que quiero, te lo hare saber...eres libre Dobby - me alejo riendo y voy donde mi padre que esta con Sofia en el Living, le dejo un beso en su mejilla para después ir a la cocina y abrazar por la espalda a mi madre, que para variar esta cocinando.
- Huele delicioso - digo lo obvio, por que de verdad huele exquisito, mi madre es una espectacular cocinera.
- Ya estará lista la cena, anda a lavar tus manos - dejo un beso en su mejilla y hago lo que me pide, en el camino al baño me topo con la imagen de Will jugando con Mason y mi pequeña, juegan a las princesas, es chistoso ver como dos hombres adultos son sometidos por una niña de casi cinco años, mi padre los mira sonriendo completamente embobado con la imagen frente a él.
Imágenes como estas, son las que me llena el corazón de alegría y felicidad, y confirman la decisión de haber seguido con mi embarazo.
Sofia llego a llenar nuestras vidas con su luz.