Gracias a Dios no paso a mayores, solo fue una recaída leve, solo tenía ahora que guardar aún más reposo por lo que Bruno se puso todavía más estricto y paranoico, no podía salir de la casa, es más no podía levantarme de la cama, cosa que me frustraba, pero sabía que debía hacerlo por mí, y por mi bebe, debía ahorrar toda energía y fuerza que fuese posible para traer al mundo a mi hija. Sandra viene y me hace compañía casi se vuelve loca cuando supo que me internaron, por eso no hay manera de que la separen de mi cada vez que puede venir a visitarme, que es cada día por medio, viene con su hijo que cada día está más bello, entre los dos me dan ese rayito de fuerza y alegría a mis días. Los días han ido pasado y así mismo los meses, solo salgo con Bruno y es bajo estricta vigilancia, un

