Esas palabras" tenemos que hablar" retumbaba en mi mente como tambor, esas simples tres palabras no era una buena señal, y por mi mente paso de todo lo malo que me podía ocurrir, tal vez mi final estaba más cerca de lo que imagines, pero, no, jamás imaginé que la doctora diría unas tres simple palabras diferentes a todo lo que había imaginado una frase que cambiarían mi mundo, peor aún, tres simples palabras que aún no sabía cómo asimilar. - Esta usted embarazada.- Aún resonaban en mi mente esa frase, estaba en shock, todo lo que me rodeaba desapareció, mi sueño se había hecho realidad, instintivamente lleve mis manos a mi vientre, y una sonrisa se dibujó en mi rostros una vez pasada la impresión. Recuerdo de aquella noche donde le rogué a Bruno por un poco de su atención llegaron a m

