John se encontraba frente a la ventana, con la mirada perdida en el horizonte. Desde allí, podía ver a los cachorros de puma jugando despreocupados en el corazón de la manada. Su rostro se llenó de melancolía, al recordar los días en los que él también formaba parte de esa alegría incandescente y sin límites. Sin responsabilidades ni preocupaciones. Sin embargo, una profunda tristeza lo invadió al darse cuenta de que se había alejado de esa vida, de esos momentos de felicidad compartida junto a los suyos de manera progresiva. El peso de la culpa recaía sobre sus hombros, y sabía que esa culpa no provenía únicamente de lo que sentía con respecto a los suyos... Últimamente había estado distante...y no era solo por sus responsabilidades. Sus pensamientos lo llevaron hacia el abismo de su do

