Observó a la rubia mientras esta se alejaba con una sonrisa. Y se preguntó por que Evanya no era capaz de sonreír así. Porque jamás invertía un poco de tiempo en arreglarse, al contrario de esa rubia, vivía usando ropa descolorida. Rara vez usaba un poco de maquillaje neutro, parecía más aburrida. Y entonces, su celular vibró con un mensaje. El número era desconocido. Pero Justin supo exactamente de quién era al leer el texto. “Quiero mi dinero. Si no lo tienes, te vas a arrepentir." El sudor le heló la espalda. Se pasó una mano por el cabello, rápido, inquieto. Miró a su alrededor. Nadie lo observaba. Tecleó una respuesta, con los dedos temblando: "Lo tendrás. Déjame conseguirlo." Aseguró. Pero no tenía idea de cómo. . Por fortuna para Evanya, aquel día su jefe había tenido una r

