El cazador se sentía completamente enfadado. Había empezado a seguir una pista que lo llevaba a ella, pero había perdido el rumbo y eso lo fastidiaba enormemente. Por otro lado necesitaba controlar a sus otras presas, las que tenía bajo su órbita y eso lo distraía del objetivo de perseguirla ella... y él no quería distraerse de eso. Ella era la única presa que había podido escapársele prácticamente indemne. Eso fue solo una vez y él no iba a volver a permitirlo. Debía haberla tomado en ese momento pero era demasiado peligroso aún y él también era un joven inexperto en ese momento. Y encima ahora ella tenía el descaro de llevarlos a juicio por ello. El nunca lo permitiría. Prefería morir cazandola que darle el gusto de verlo en un estrado defendiéndose de un crimen que él no había come

