Pov Luciano. Jamás en mi vida había sentido lo que estoy sintiendo en este momento. Siento como mi cuerpo se contrae al ver sus ojos grises; son tan oscuros como los míos, tan inexpresivos y a la vez tan puros. Sus cabellos castaños cuelgan por su rostro mientras lleva puesto un vestido azul rey que llega a sus rodillas. La garganta se me seca, y no se porque no puedo reaccionar a su cercanía, ¿me dijo Papi? Ella… ,¿Ella me conoce? Trago doble mientras mentalmente pienso cómo acercarme a ella, pero lo siguiente que me dice me deja frío. —No te quedes ahí parado —rueda los ojos con fastidio y en mi rostro se dibuja una mueca—. Ven y abrázame. Me agacho a su altura y acomodo su cabello hacia atrás para después de unos segundos abrazarla; huele a perfume de bebe. Su pequeño cuerpo calienta

