Pov Luciano. Apenas entro a la cochera, veo a Terzo hablando por teléfono muy coqueto, pero apenas me vé opta una mirada sería para luego colgar la llamada enseguida. —¿Con quién hablas? —le pregunto curioso. —No es tu problema —Me fulmina con la mirada para luego subir al auto. Lleva un pantalón de vestir n***o con una camisa manga larga blanca. El cabello cobrizo lo tiene suelto y húmedo. Entro al auto con una sonrisa, para luego verlo ponerlo en marcha. La mansión de Philips, queda a solo unos quince minutos de la mía, ya que está en la misma ciudad, y también en la misma zona. Unos minutos después, me bajo del auto cerrando mi chaleco, para luego seguido de mis hombres caminar hasta la propiedad, dicha propiedad que está siendo custodiada por varios hombres de Phillips. Llego al

