Pov Luciano. Casarme con Sofía Miller era el negocio perfecto; ella me daría mi heredero y yo me divorciaría de ella para criarlo con Caeli; ¿quién se iba a atrever a refutarle algo al líder de la mafia italiana? Sí, tenía poder, pero no más el que hacía valer mi clan. Todo iba perfecto y fue mejor cuando el día de la boda anunciaron que había sido burlado, y como he dicho antes; me entregaron a un cordero inocente y virgen, una monja que no conocía la maldad, la crueldad y mucho menos el pecado. Me casé con ella como lo exigía la ley, y ahora solo me faltaba embarazarla, para luego desaparecerla; necesitaba seguir siendo el líder y para eso necesitaba un heredero bajo matrimonio. Ella no quería darmelo, se negaba a acostarse conmigo sin que antes estuviéramos enamorados así que idee el p

