Pov Paula Estiro mis brazos mientras abro los ojos para buscar a mi esposo a mi lado, pero no está, el lado de su cama está vacío y como siempre su olor aún está ahí impregnando. Me siento en la cama para luego ponerme mis pantuflas y salir a la ducha. Hoy me siento llena, feliz, como si nada en el mundo pudiera faltarme; no solo estoy casada con el hombre que amo, sino que estoy esperando un hijo de él, y por si fuera poco él también me ama, ¿qué le puedo pedir a la vida? Me quito la ropa en la entrada del baño y luego como Dios me trajo al mundo camino hasta al espejo. Tengo las caderas un poco más anchas, y mis pezones están un poco más duros, al igual que mi vientre que aunque parezca loco se ve un poco abultado si lo miras de lado. No sé cuánto tiempo tengo de embarazo, aunque tengo

