Somos sacadas de las habitaciones en las cuales nos mantienen, salí arrastrada por aquel hombre que ya me odia por la manera en la que lo he tratado, fuimos llevadas a un gran salón donde por primera vez nos reúnen a todas juntas, cada una usando esa lencería asquerosa que nos han dado, algunas lucen más destruidas que otras, unas más débiles o quizás drogadas y otras más estables, en total somos doce mujeres que estamos retenidas en un lugar que no conocemos. Nos miramos extrañadas y cada una tiene rasgos particulares, parece que somos de partes diferentes del mundo. - Buenos días a todas – se escucha desde una bocina que capta nuestra atención Por lo menos sé que es de día, pensaba que era de noche. La noción del tiempo la perdí desde hace mucho. - Sean bienvenidas a su nuevo hogar,

