capitulo VI: La llamada

625 Words
Sienna Llegue en un taxi a mi departamento tan rápido como pude. El frio de la mañana me hacía sentir aún más solitaria. Solo podía pensar en las ganas de que el agua caliente de la ducha caiga sobre mí y me hiciera olvidar, aunque sea un poco, los recuerdos de la noche anterior. Pero los recuerdos no eran malos, al contrario, eran totalmente excitantes y me daban ganas de volver por donde vine y entregarme por completa una vez más, sin importarme nada. El inconveniente eran los problemas que implicaban haberme metido en la cama con Frank Harper y como esto afectaría mi carrera. El nunca aceptaría que una aventura de una noche le realice una entrevista o esté presente en alguna conferencia. Su equipo de prensa nunca dejaba ningún hilo suelto, se caracterizaban por eso, por tener todo bajo control. Y yo hoy era un problema. Resople fuertemente sacando mi flequillo de la cara. Más problemas, cuando no los necesitaba. Agarre mi chaqueta y saque del bolsillo delantero mi celular. Al desbloquearlo tenía una llamada de Miley y como quince mensajes de texto, por supuesto, de mi voluptuosa amiga. *Sienna ¿dónde estás? *Donde carajo te metiste? No te secuestraron? *Bueno supongo que si te hubieran secuestrado, no me contestarías. *te dejaste la cartera, Sienna. Tú no eres así, me preocupas. *Llámame *Atiéndeme *… No quise seguir leyendo los interminables mensajes, así que le marque. Obviamente por el horario no me contesto, todavía debía estar durmiendo. Y seguro que con alguien más. Me reí por dentro, conociendo tanto a mi amiga. De igual manera, le mande un mensaje indicándole que todo estaba bien y que me llamara cuando Cenicienta se despierte. Abrí la ducha, dejando que el vapor invada la totalidad del baño. Mientras me desvestía, fui notando como había pequeños morados en mi cuello, mi clavícula, la base de mis senos. Me los toque y no pude evitar cerrar los ojos. La imagen de Frank mordiendo mi cuerpo y tocándome con sus grandes manos, me calentó instantáneamente. Asustada, abrí los ojos y me metí inmediatamente a la ducha caliente. Permanecí bajo el agua caliente por bastante tiempo, tanto que mi piel ya estaba rojiza. Mi teléfono celular comenzó a sonar, debía ser Miley. Decidí salir del agua, impulsada por conseguir hablar con Miley y contarle los últimos acontecimientos. Cuando alcance la toalla y fui a atender la llamada, vi en la pantalla que el numero era uno desconocido. Yo nunca atiendo llamadas de números desconocidos. Así que apreté el botón rojo y la mande al buzón de voz. Eran las diez de la mañana. Prendí mi laptop y me puse a seguir escribiendo mi nota sobre políticas económicas de los próximos candidatos a gobernador de la ciudad. Cuando baje a la segunda página, su nombre me hizo saltar. Sin nunca imaginar que iba a pasar lo de la noche anterior, ya había escrito sobre él. Casi todas las cosas eran buenas, sus bases de ejecución de políticas públicas siempre se basaban en lo que la población necesitaba, sobre todos los sectores divergentes y más necesitados, no hacia alarde de nada, una vida simple y dedicada. A comparación de los otros candidatos que se dedicaban a hacer propaganda amarillista. Lo único que le critique en ese momento, era lo misterioso de su vida privada. Tenía una prometida, pero nunca se los veía en situaciones cotidianas o de cariño. Además ¿quién está comprometido por 7 años y no contrae matrimonio? Eso según yo, le restaba credibilidad. Mientras leía mi reporte, comencé a reírme a carcajadas. No podía creer lo que me estaba pasando. En ese momento, mi teléfono comenzó a sonar nuevamente con el número desconocido. Y mi corazón se estremeció sin saberlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD