FRANK Llevaba dos horas escuchando a los demás diputados de mi partido. El principal tema a tratar era sobre la próxima sesión que se llevaría a cabo en la cámara. Tendríamos que frenar un proyecto de ley impulsado por Mckinley y los suyos. Este proyecto beneficiaba solamente a los de clase alta, en realidad era un capricho, como absolutamente todos sus proyectos. Querían cerrar una fábrica de jabones porque según ellos generaba mal olor y molestias a los vecinos, pero no tenían en cuenta o no les importaba el hecho que doscientos empleados quedarían sin sus puestos de trabajo. Solo pretendían darles una mísera indemnización a modo de limosna. Decidí intervenir la acalorada discusión para calmar las aguas. —Diputada Kelly, entiendo su punto pero la prioridad es tratar de llevar tr

