FRANK
Hace muchos años no me despertaba tan tarde. Deducía que era más de las diez de la mañana por la luz que entraba por la ventana. Olía el aroma a Sienna que todavía seguía en mi piel o estaba volviéndome loco. Dude en mandarle un mensaje pero al final negué mi impulso ya que no quería ser demasiado intenso
El sonido de alguien llamando a la puerta de mi habitación fue mi motivación para levantarme. Me tome todo el tiempo del mundo para llegar a la puerta. Cuando la abrí, me topé con un preocupado Daniel.
—Señor. Anne está tratando de comunicarse con usted, al igual que su padre y su hermano.-informo rápidamente delatando que algo grande estaba sucediendo.
—Ve adelantándome. Ahora mismo.- ordene mientras buscaba un pantalón para ponerme. No me molestaba que mi personal me viera en ropa interior, mucho menos Daniel o Miss Mary. Me conocían demasiado.
—Hay un artículo publicado en un portal de noticias que lo involucra a usted.-automáticamente me detuve y lo mire inquisitivamente. Mi cuerpo se tensó y trague demasiado fuerte. ¿Será que me captaron ayer con Sienna? Dios, sería realmente un escándalo de grandes magnitudes. Difícil de aclarar.
—En el dicen que usted es, disculpando la palabra, una marioneta de su padre y el Sr. Clayton.- mi cuerpo se relajó aunque no del todo. Los medios siempre especulan y escriben artículos para atraer más público.
—Sobre todo trata sobre que alguien lo está traicionando internamente. Alguien muy cercano.- Daniel continuo informando, como si se tratara de un reporte militar. Este último dato llamo por completo mi atención. Necesitaba encontrarme y hablar con este periodista para conseguir algo más de información, porque de ser así, es algo muy grave. Tendré que cuidarme hasta de las personas de mis propias filas. ¿Quién estará traicionándome?
—Dime el nombre del periodista y consígueme una reunión con el.-ordene a Daniel.
—es “ELLA”, señor. –tomo aliento y continuo. —Es la señorita Sienna Miller.
Sentí como un balde de agua fría me caía encima, dando paso al calor intenso del enojo. ¿Por qué demonios no me lo dijo anoche? Después de lo que habíamos pasado, sobre todo porque confié en ella pero al parecer ella no en mí. ¿Será entonces que ella quiere de verdad sacarme información?
—Maldición Sienna.- me lamente en voz alta, mientras un almohadón que estaba en el piso se llevaba una patada furiosa que lo hizo volar.
Me cambie de prisa pensando en ir a buscar a Sienna para darle unas nalgadas primero para sacar mi furia y después preguntarle por qué carajo escribió esa nota y no me conto absolutamente nada.
Daniel discretamente, como siempre, volvió a tocar la puerta de mi cuarto.
—Señor, Anne está aquí.-Anuncio educadamente a mi secretaria. Mientras la miraba de arriba abajo. Sospechaba que estos dos se traían algo, pero no era de mi incumbencia.
Anne pasó a mi cuarto tímidamente, era la primera vez que la veía vestida de manera informal con un jeans y una remera de los Rollings. Traía una Tablet en sus manos en las que se veía un cronograma enorme.
—Señor. Su hermano me solicito anunciarle urgentemente de la reunión que se llevara a cabo en la residencia Harper. Es en media hora. – me informo en tono profesional, cual máquina.
Suspire resignadamente, obviamente íbamos a tratar sobre este tema. Algo debía cambiar y lo iba a hacer ahora mismo.
En 10 minutos ya nos encontrábamos arriba del coche oficial, en camino a la casa de mis padres. Lo único bueno es que por lo menos podría ver a mi madre. Una imagen de esa elegante mujer se vino a mi mente. La vida de mi madre cambio desde que se casó con mi padre. Casi no tenía vida social y vivía aislada de absolutamente todo. Amistades, Familiares y círculos sociales que ella frecuentaba constantemente, al ser la única hija de una de las familias políticas más influyentes y tradicionales de la ciudad. Mi abuelo venia de generaciones de gobernadores, él fue el último de la familia, ya hace 25 años. El me inspiro la pasión en la política.
Ahora de grande me daba cuenta de cómo mi padre arruino a mi madre, absorbiendo su dinero, sus contactos y sus influencias. Minimizándola a ser una simple dama de compañía para eventos.
Él, todo el tiempo me hacía sentir que todo lo que tenía y había conseguido en mi carrera política, era gracias a él.
“Sacrifique mi vida por ti y te prepare para lo que estas consiguiendo”
Eran siempre sus palabras cada vez que intentaba sacármelo de encima. Lo peor de todo es que yo me las creía a esas palabras, sintiendo así que le debía todo. Ignorando el panorama completo y la historia de mi familia.
Sienna aunque no me conoce mucho, tenía razón en su artículo. Era algo difícil de ignorar, aunque me doliera mucho.
Me puse a leer detenidamente el artículo de Sienna. En él no me insultaba, ni menospreciaba mi trabajo. Al contrario, escribió que soy un carismático y gran candidato, pero influenciado por gente que podría arruinar mi candidatura antes de empezar. Y tenía razón, tal vez por ello deseaba tanto que mi hermano regrese a mi lado. Para dar batalla y no sentirme solo en el nido de víboras que me rodeaban.
Cuando el auto estacionó en el jardín de la propiedad familiar, mi madre salió casi corriendo a recibirme. Baje rápido del auto y nos encontramos en un fuerte abrazo, mis brazos la rodeaban fácilmente, estaba muy delgada, como nunca la había visto.
—Frankie. Mi pequeño. Soy tan feliz de verte cariño.- dijo emocionada mientras tocaba mi cabello. Yo era una réplica a ella, con los característicos ojos azules y pelo n***o azabache de la familia Jefferson.
— ¿Estas bien Mamá?- pregunte preocupado por su estado de salud, se veía muy desmejorada. Cerré los ojos oliendo su particular aroma a Mamá.
—Frankie, Frankie, el bebé de mamá. Voy a llorar.- se escuchaba a nuestras espaldas la burlista voz de Bill que imitaba a un niño. Sonreí ante la idiotez de mi hermano.
—Vamos Frank, hay mucho para hacer el día de hoy.-dijo mientras me miraba seriamente y tomaba mi hombre e íbamos a la sala de juntas.
Desde atrás se escuchaba la voz de mi madre que nos perseguía y le preguntaba a Daniel si por qué íbamos a trabajar un domingo.
—En que problemas te metiste hermanito.- me dijo Bill Riéndose. —Hay que cuidar a Sienna de todo esto que esta por explotar. Si alguien te pregunta, por ahora hay que negarlo Frank.- dijo con una mirada seria y preocupada.
—Entiendo. Pensé en lo mismo.-dije suspirando y abrimos la puerta para enfrentar el largo día que se nos venía encima.