Sienna
Totalmente hipnotizaba. No podía creer que este poderoso hombre fue la aventura de mi noche anterior. ¿Qué habrá querido decir con “vernos después”?
Frank se sentó en las sillas dispuestas para los funcionarios del partido, en la parte trasera del escenario. Hoy era el lanzamiento de una colecta solidaria, impulsada por el mismísimo Frank. Se trataba sobre la construcción de casas ecológicas en terrenos del estado para albergar a los sectores más pobres. Sobre todo para los que dormían en refugios.
—Antes de las preguntas, el gran promotor de esta gran campaña, va a brindarnos unas palabras en agradecimiento.- dijo El vicepresidente Clayton invitando a Frank hacia el estrado.
Los aplausos aturdían mis oídos. La figura esculpida de dos metros o mejor dicho Frank, se levantó de su asiento abrochándose uno de los botones de su saco, mientras saludaba con su mano libre. Su blanca sonrisa era demasiado carismática.
Yo tendría que haber practicado mil veces para poder levantarme de una simple silla con tal gracia. A él le salía tan natural y espontaneo.
Ya en el atril, Frank buscaba a alguien con la mirada, cuando la encontró asintió con seguridad. Esa persona era yo. Me revolví incomoda en mi asiento, ni siquiera podía sostenerle la mirada, un fuego interno subió en forma de rubor hacia mi cara.
—Señores, Señoras, Funcionarios, amigos. Muchas gracias por venir en esta nueva oportunidad y brindarnos como siempre su apoyo incondicional.- dijo mientras cambiaba su expresión a una mucho más seria y determinada. —Esta campaña es muy especial para mí, en particular por que en los comienzos de esta carrera, lo que llevo a involucrarme de lleno en la política, fueron los refugios. Para los que no aben, desde los 16 años realizo servicio comunitario en la zona roja de la ciudad. Siempre le recomendé a la población, a mis votantes sobre todo, que en algún momento hay que tener contacto con los demás. Descubrir que es lo que sucede más allá de nuestros hogares y brindar una mano a nuestros hermanos que no pasan bien.- expreso sumergido por completo en lo que hablaba. Realmente parecía muy conmovido.
Así siguió con su discurso sobre medioambiente, explicando que va a ser uno de los ejes fundamentales en su nuevo plan de campaña.
Mi cabeza analizaba cada palabra, mientras anotaba en mi libreta los disparados para el momento de las preguntas.
—Ahora vamos a dar inicio a la ronda de preguntas. Levanten la mano y el diputado Harper ira dando lugar a cada uno de los acreditados.- se escuchó la voz de la locutora a través de los parlantes.
Automáticamente mi instinto de periodista me llevo a levantar mi mano, así como los otros 20 periodistas acreditados. Frank sonrió y señalo mi sector.
—Princenton’s. La señorita de camisa blanca primero.- mi cuerpo reacciono como burbujas efervescentes a su voz. Pero mi carrera estaba en juego. Esta era una gran oportunidad para demostrar de lo que era capaz.