FRANK Despacho, reuniones, sesión parlamentaria, rueda de prensa, más reuniones, papelerio. Así arrancaron las primeras horas de mi día. Sabía que iba a ser así, era algo a lo que estaba habitualmente acostumbrado. Éste ritmo me mantenía alerta y en carrera a la Gobernación. Lo último era lo que más alimentaba mi motivación. El revuelo afuera de mi despacho era gigante. Los periodistas estaban desesperados por una nota luego del segundo artículo de Sienna. Esta misma mañana a primera hora fui a leer la publicación más nueva de mi periodista favorita. Una columna entera hablando sobre el cambio de mi jefe de campaña. Una foto muy favorecedora mía adornaba la portada. No deje pasar este detalle y le escribí un breve mensaje de texto. *Gracias por la foto, todo tuyo Señorita Miller. Att

