Ya era hora de salir del instituto, Karla tenía que ir a ver a su novio así que me abandonó…
Iba caminando a mi casa con los audífonos puestos, solo faltaban dos cuadras para llegar, fue entonces cuando vi al chico de ojos marrones, él estaba con dos hombres grandes y con cara de malvados, por instinto me escondí detrás de un árbol.
-Espero que hayas cumplido tu parte del trato- dijo uno de los hombres que lo acompañaban.
-Eso es lo que quería explicarles, no pude hacerlo y tampoco no podré- la voz del chico sonaba quebradiza
-Kevin, como que no lo harás? –se llama Kevin – si no vas a cumplir tendré que…- uno de ellos saco un arma, le apuntó a la cabeza, entonces me arme de valor y salí de donde estaba oculta para defenderlo.
-He visto todo y también llamé a la policía, así que si no quieren ir presos le recomiendo marcharse- juro que me temblaba la voz pero sonaba segura.
- Nos iremos, pero Kevin esto no termino, nos las vas a pagar- luego se fueron corriendo.
Kevin me miraba con asombro y me dio las gracias, sé que aún no lo conocía pero me debía una explicación.