El papá de mi novio es tan alto que tengo que inclinar la cabeza hacia atrás para verlo. Tiene el pelo oscuro con plata en las sienes y la barba más gris que negra. Hacía tiempo que no lo veía y había olvidado lo grande que era. Al sentir ahora sus manos sobre mí, me sorprende lo segura que me siento. Callum es el doble de ancho que Lucas, y es dueño de una empresa de construcción. Con músculos como los suyos, podría ser toda la maldita empresa él solo. Tiene la apariencia de partir árboles por la mitad para divertirse, pero por alguna razón no me da miedo. Me agarra con fuerza, pero no siento dolor. De hecho, siento que podría acurrucarme contra él y todo el estrés del día desaparecería. —Recibí una llamada de tu mamá. Se supone que tienes que estar en su casa ahora mismo. —Mierda

