Seis meses más tarde. Soy un hombre persistente, cuando deseo algo, lo consigo como sea. Quiero a Alexandra . Me la arrebataron. No descansé hasta encontrarla. No dormí, no comí, no me follé a nadie en su ausencia. Tuve múltiples oportunidades de hacerlo, maldición, muchos traseros ofreciéndose sobre mi regazo para que las nalgueara y las follara como perras. No hice nada de eso, mi polla es de Alexandra . Ninguna de ellas tiene la chispa de mi chica, de mi bonita Alexandra. Me consuelo al usar las bragas que le robé en nuestro primer encuentro. Los recuerdos inundan mi mente, envuelvo la tela alrededor de mi adolorida polla. El olor de mi ángel es un pequeño remanente que logra enloquecerme. Aprieto la tela y me masturbo duro, tan fuerte que no me cuesta trabajo correrme en sus bra

