Hay mucha gente, pero me abro paso entre todos, derramando bebidas y recibiendo insultos mientras me dirijo al escenario. El MC se abre paso a lo largo de la línea de chicas, vertiendo jarra tras jarra sobre ellas, exponiendo sus curvas y sus duros pezones a la multitud. Quedan dos chicas y luego es mi chica. —¿A dónde coño vas?,— me dice un gran c*****o de fraternidad con voz grave y amenazante cuando intento pasar. Es el mismo c*****o que rompió la botella. Se me echa encima, tratando de ser el alfa del lugar con sus grandes y estúpidas gafas de sol blancas en el pelo. Yo soy el alfa. Está a punto de descubrirlo. No tengo tiempo para jugar. Mi chica está a punto de ser rociada con agua y tengo que detenerlo. Este tipo es probablemente un jugador de fútbol universitario. De todos m

