"Estás loco, lo sabes, ¿verdad?", dijo, sonriendo. "No es que no esté de acuerdo contigo en nada de lo que dijiste, es solo que todo ha pasado muy rápido, y no estaba preparada para que alguien como tú llegara a mi vida. Tienes que darme tiempo para adaptarme a todo lo que conlleva. La riqueza, el estilo de vida, el control", lo miró con ansiedad. "Es mucho que asumir y aceptar, no solo de ti, sino de mí. O sea, ¿qué dice de mí que me guste tanto lo que me haces?" "Que eres la mujer más perfecta para mí", sonrió y la besó. "Puedo darte tiempo, pero confía en mí, por favor. Siempre me aseguraré de que estés feliz y a salvo. Nunca te presionaré demasiado a propósito dentro ni fuera de la habitación. Haré que tu cuerpo cante para mí una y otra vez", la besó y la estrechó contra el suyo, cons

