Tu presencia no solo agita las llamas de la pasión, también descoloca las emociones que se precipitan al verte siendo ajena, muero por besarte y comprobar con mi lengua si de verdad me dejaste de amar. Mateo Ricci Prometidos Mateo Todo sigue como antes, la decoración, la posición de los muebles, su ahora flotando en todo el espacio. Valeria oprime mi mano recordándome con ese pequeño gesto que ella sigue a mi lado. —No ha entendido señor Ricci, las circunstancias siguen siendo las mismas, nadie que no esté autorizado puede subir y usted no es la excepción. Decido ignorar al sirviente leal de Scarlett y llamarla a ella. Pronuncio su nombre un par de veces en voz alta hasta que al fin aparece. Posa sus ojos en Valeria, la recorre de pies a cabeza para luego hacerme objeto a mí de su es

