El día estaba gris y frío, al igual que más tres personas que veían con ojos llorosos al cuerpo sobre la camilla, pálido, lleno de moretones y respirando gracias a una máquina. Ya no quedaba rastros de lo que un día fue Andrés. Violet abrazaba a Abbie, mientras que Matthew sostenía la mano de la pelirroja, no eran días lindos para ellos, nada estaba bien, era el quinto día que pasaban en el hospital y lastimosamente no habían noticias favorecedoras. Todo seguía igual, ni habían noticias buenas ni malas. La familia de Andrés por fin había llegado a la ciudad y vaya sorpresa la que se habían llevado Violet y Abbie al darse cuenta de que Andrés era parte del linaje de la realeza española, ¡Ni siquiera sabían que era español! Matthew les había explicado vagamente que Andrés había renunci

