Bajamos del coche a la vez e Ian me dedica una sonrisa de seguridad, aunque yo estoy de todo menos segura. ¿Cómo serán los hermanos de Ian? ¿Y sus parejas? Al menos conocía a sus padres y ellos me conocían un poco a mí, sobretodo su madre, quien estaba informada de toda mi vida gracias a mi hermana Amelia. Bocazas.. Suelto una risita, vaya con el destino, parecía que nos tendía la trampa de juntarnos una y otra vez, y no solo a nosotros sino también a nuestra familia. Frunzo el ceño ante mis pensamientos. ¿Cuándo he creído yo en el destino? Últimamente estaba cambiando mucho mi pensamiento respecto a muchas cosas, sobretodo respecto al amor. La madre de Ian se acerca a nosotros con su gran sonrisa sacada de un anuncio de profident. —Hola querida. —me abraza familiarmente, como si

