Épocas de moda. Pasarelas, desfiles, luces, atuendos, maquillaje, y muchas luces encegueciendo unos ojos que en ningún momento deben dejar de transmitir el mensaje adecuado… Nunca creí que sería buena para modelar y debo admitir que es una suerte el que me haya equivocado. También es una suerte tener amigas como las mías. Agnes se había encargado de ser mi coach desde el primer instante en el que una solicitud para asistir a un casting llegó bajo mi nombre. Ella había creído en mí incluso mientras yo no lo hacía y eso, lo reconozco, sólo lo hace una verdadera amiga. Al volver a la capital la busqué y desde ahí no hemos vuelto a separarnos. Casi se me escapa una sonrisa mientras desfilaba e intentaba no perder el conteo y no caerme al suelo doblando mi tobillo al mismo tiempo, cuando vi

